
El Banco de México anunció el 15 de junio pasado que comprará deuda pública en el mercado secundario (CETES y Bonos de Desarrollo o Bondes F), lo que desató una enorme ola de especulación sobre si el organismo echaría a andar la máquina de hacer billetes para financiar el déficit del gobierno.
Las interpretaciones serias estiman que no será así, pero el banco central ha dejado correr las versiones causando alarma entre inversionistas y analistas, como si la opinión de quienes pudieran verse afectados le importaran un cacahuate.
Ese es el problema.
Banxico ha perdido la credibilidad de la que gozaba hasta antes de pintarse de color guinda.
Sus funcionarios, la mayoría, incluida su gobernadora, Victoria Rodríguez Ceja, no pasaron por la escuela de formación del propio Banco o la Secretaría de Hacienda, sino que vienen de haber trabajado en la Secretaría de Administración y Finanzas del gobierno de la CDMX.
Decisiones como la de reducir la tasa de interés para emparejar la política monetaria con las proyecciones de crecimiento del gobierno le generaron cualquier cantidad de críticas y cuestionamientos pues la medida incluso iba en contra de la propia naturaleza de su misión.
Ahora que anunció la compra de deuda pública en el mercado secundario, es decir, que comprará a particulares los bonos que éstos antes compraron al gobierno, se ha desatado igualmente una cascada de cuestionamientos.
Banxico ya compra deuda gubernamental, la diferencia es que ahora lo hará en un mercado más amplio de vendedores en el sector financiero, a parte de lo que adquieren Afores y otros fondos de inversión.
Eso significa que no le comprará deuda a la administración de Claudia Sheinbaum; no significa que prenderá la máquina de hacer billetes para financiar el déficit fiscal porque ello implicaría alentar la inflación y depreciar (despreciar también) el valor del peso.
La medida, si se entiende bien la circular 8/2026 busca proveer de mayor liquidez al mercado de deuda, no de financiar al gobierno.
Si el Banco de México dejara de practicar la comunicación estilo 4T, quizá se habría ahorrado algunos adjetivos deshonrosos y podría haber rescatado algo de la credibilidad perdida entre tanto mar de politiquería.
****
El diluvio que cayó la tarde del domingo en gran parte del país, afectó estados como Puebla, cuya capital y los municipios colindantes con Veracruz y Oaxaca sufrieron los mayores estragos.
La carretera que comunica a los municipios de San Miguel Eloxochitlán con Tlacotepec de Pofirio Díaz, se vio afectada por deslaves y caída de árboles.
Lo destacado del tema es que el Gobierno estatal respondió en menos de dos horas a la emergencia para restablecer la comunicación.
Fue la propia presidenta Sheinbaum quien informó que el gobernador Alejandro Armenta se había comunicado con ella para comentarle que no se necesitaba ayuda del Gobierno federal ya que gracias a la maquinaria del propio gobierno del estado se pudo responder con prontitud a la emergencia.
Una muy buena.
****
Hoy terminarán los juegos del Mundial de Futbol programados en México y es temprano para hacer un balance de los resultados en materia turística.
Evidentemente, no fueron los cinco millones que quién sabe de dónde se inventó Gabriela Cuevas, pero hubo estados que sí se vieron beneficiados ya sea por el incremento de visitantes o por las obras que el Gobierno federal ejecutó para la promoción del evento.
Por ejemplo la ocupación hotelera en los destinos turísticos de Quintana Roo fue del 95% en la primera y segunda semanas de junio, cifras que corresponden a la llamada temporada alta, pero adelantada.
@adriantrejo