
Otra vez Goliat y David.
Queda obsoleto el tamaño frente a la modernidad de puntería explosiva y veloz.
Misil desbocado inhabilita portaviones y acorazados. También, no hace tanto, el jiu-jitsu sorprendió al voluminoso boxeador en el ring, cuando fue desplomado con el mismo impulso con el que quiso atacar a la destreza, que no enfrentaba, sino derribaba.