La presencia de cientos de aficionados mexicanos en las inmediaciones del hotel de concentración de la Selección de Ecuador, donde durante la noche y la madrugada hicieron sonar tambores, trompetas, bocinas, cláxones e incluso motocicletas para intentar interrumpir el descanso del conjunto sudamericano antes del duelo de dieciseisavos de final del Mundial 2026, desató una pregunta entre la afición: ¿la FIFA puede castigar a la Selección Mexicana o a la Federación Mexicana de Futbol por este comportamiento?
Aunque hasta el momento el organismo rector del futbol mundial no ha anunciado la apertura de un procedimiento disciplinario, el Código Disciplinario de la FIFA contempla que las federaciones nacionales pueden ser responsables por la conducta de sus seguidores, incluso cuando no exista una participación directa de los dirigentes o de la propia selección.
Entonces, ¿sí habrá castigo?
Este principio ya ha sido aplicado anteriormente en distintos casos, incluido México, que en varias ocasiones recibió multas y otras sanciones debido al comportamiento de sus aficionados durante partidos oficiales, como ha sucedido con el grito homofóbico.
Sin embargo, el episodio registrado previo al compromiso entre México y Ecuador presenta diferencias importantes respecto a otros antecedentes.
La denominada “serenata” ocurrió fuera del estadio y lejos de una sede oficial de competencia, específicamente en el hotel donde se hospedaba la selección ecuatoriana. Por ello, una eventual sanción no sería automática y dependería de una investigación por parte de la FIFA.
En caso de analizar el incidente, el organismo tendría que valorar diversos factores, entre ellos si los hechos guardan una relación directa con el torneo, si realmente afectaron el desarrollo de la competencia o el descanso del rival, si los responsables eran aficionados identificados con México y, además, si la Federación Mexicana de Futbol tuvo algún grado de participación, promoción o falta de colaboración con las autoridades.
Hasta ahora no existe información oficial que indique que la FIFA haya iniciado un expediente disciplinario por lo sucedido en el hotel de concentración de Ecuador.
Lo único confirmado es que numerosos seguidores del Tricolor se congregaron en el lugar para hacer ruido y mostrar su apoyo a la Selección mexicana, una situación que rápidamente se volvió viral en redes sociales y generó opiniones divididas entre quienes consideran que forma parte del folclore futbolístico y quienes la califican como una conducta antideportiva.
En caso de que la FIFA determine que existió una infracción al reglamento, las sanciones podrían ir desde una advertencia o una multa económica hasta medidas más severas en situaciones de mayor gravedad o reincidencia.
No obstante, históricamente este tipo de castigos se han impuesto principalmente por incidentes ocurridos dentro de los estadios, como cánticos discriminatorios, invasiones de cancha o lanzamiento de objetos, por lo que el caso de la serenata a Ecuador representa un escenario distinto que, por ahora, mantiene a la Selección Mexicana y a la FMF sin un proceso disciplinario abierto.