En un esfuerzo por frenar el avance del gusano barrenador en la entidad, la Unión Ganadera Regional de Nuevo León (Ugrnl) anunció que buscarán implementar un escuadrón canino especializado en la detección de esta plaga en los puntos de control y casetas del estado.
Noel Ramírez Villarreal, presidente de la Unión Ganadera, informó tras una junta de consejo ampliada que han recibido una propuesta de adiestradores provenientes de Baja California, quienes trabajan en conjunto con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), para capacitar perros que puedan identificar la presencia del parásito mediante el olfato.
“Viene un adiestrador de caninos... para detectar a base de olor dónde hay gusano barrenador. Nos ofrecieron que podemos aquí capacitar algunos perros, adiestrar a perros para ese olor. Yo creo que nos va a ayudar mucho”, explicó Ramírez Villarreal.
Vigilancia en casetas y combate a la “tramitología”
La propuesta busca que estos binomios caninos sean instalados en las casetas de vigilancia para evitar que el ganado contagiado se desplace hacia zonas aún libres de la plaga, como Chihuahua y Sonora.
Sin embargo, el líder ganadero destacó que para que esta medida sea efectiva, es necesario que el Gobierno del Estado reinstale los puntos de control que han sido retirados.
Ramírez Villarreal también lanzó una crítica severa a la excesiva carga administrativa impuesta a los productores, advirtiendo que la “tramitología” y los nuevos certificados exigidos por la federación podrían provocar que los ganaderos dejen de reportar los casos por temor a sanciones o costos adicionales.
“El sentir de los ganaderos es no tanta tramitología... lo que va a implicar es que no van a reportar casos de gusano barrenador... y la plaga se va a dispersar más grande”, advirtió el presidente de la Unión.
La situación, dijo Ramírez Villarreal, es calificada como preocupante, con 423 casos registrados hasta el momento en Nuevo León, de los cuales entre el 70% y 75% corresponden a ganado bovino, afectando principalmente a los recién nacidos.
La plaga entró por el sur del Estado, afectando municipios como Doctor Arroyo, Aramberri y Zaragoza, y actualmente se estima que el 60% del Estado se encuentra bajo riesgo.
“Yo tengo becerros, si se me mueren los becerros, pues no tengo dinero después para poder pagar las rayas, los sueldos. Yo creo que hay que estar todos de la mano”, señaló Ramírez Villarreal.