El ejército israelí anunció hoy que tomará el control de una amplia zona de "seguridad" en el sur del Líbano, hasta el río Litani, a unos 30 km de la frontera, al tiempo que sigue bombardeando el resto del territorio libanés.
El anuncio retrotrae a los libaneses al año 1982, cuando en el contexto de la guerra civil, Israel invadió toda esa zona para repeler a grupos armados palestinos.
El ejército hebreo mantuvo aquí una zona tampón de entre 10 y 20 km de profundidad hasta su retirada completa en el año 2 mil bajo la presión del movimiento proiraní Hezbolá, con el que vuelve a estar en conflicto, esta vez en el contexto de la guerra contra Irán.
Las fuerzas israelíes "maniobran en el interior del territorio libanés para apoderarse de una línea de defensa avanzada" hasta el río Litani, declaró el ministro de Defensa, Israel Katz, en un vídeo difundido por su oficina.
La consecuencia para los civiles es que "los cientos de miles de residentes del sur de Líbano que fueron evacuados hacia el norte no volverán al sur del Litani mientras no esté garantizada la seguridad de los habitantes del norte" de Israel, añadió Katz.
Francia, que reivindica un papel diplomático activo en Líbano, reaccionó pidiendo a Israel que "se abstenga" de cumplir con el anuncio de tomar la zona al sur del río Litani, pues tendría "consecuencias humanitarias de calado que agravarían la situación ya de por sí dramática del país", aseguro el canciller Jean-Noël Barrot.
Desde que Hezbolá, patrocinado por Irán, metió a Líbano en la guerra regional, Israel ha efectuado cientos de ataques en el país vecino, que causaron según las autoridades más de un millar de muertos y más de un millón de desplazados.
"La batalla contra Hezbolá (...) no ha hecho más que comenzar", advirtió ayer la portavoz arabófona del ejército israelí, Ella Waweya.
Hoy al amanecer, los bombardeos israelíes mataron a cinco personas en el sur del país, y a otras tres en una zona residencial cercana a Beirut.
Las autoridades de Beirut acusan a los Guardianes de la Revolución iraníes de dirigir las operaciones del movimiento libanés Hezbolá contra Israel.
El canciller israelí, Gideon Saar, elogió la decisión libanesa de expulsar al embajador iraní. Era "necesario", afirmó.
Pero también pidió al gobierno de Beirut que tome "medidas concretas y significativas" contra Hezbolá, que cuenta con dos ministros en el gabinete.