La Suprema Corte de Justicia admitió hoy que no había razón para intervenir en un litigio que la empresa FEMSA ganó al SAT, por un crédito fiscal de 2 mil 868 millones de pesos.
En noviembre pasado, a petición de la Ministra Lenia Batres, la Corte atrajo por seis votos contra tres un recurso de revisión fiscal del Servicio de Administración Tributaria (SAT), una semana después de que había rechazado la solicitud de un tribunal colegiado para atraer exactamente el mismo asunto.
En la sesión de este jueves, por ocho votos contra uno, la Corte desechó el recurso del SAT porque FEMSA ganó su juicio ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) por vicios de forma en la emisión del crédito fiscal, no por cuestiones de fondo.
La Corte repetidamente ha sostenido que la revisión fiscal no procede contra sentencias que anulan actos de autoridad por vicios de forma.
"Al haberse interpuesto el recurso de revisión contra una determinación que decretó la nulidad de una resolución determinante por vicios formales y no de fondo, este medio de defensa resulta improcedente", se lee en el fallo de hoy.
La única disidente fue la propia Batres, quien anunció un voto particular, pero no hizo uso de la palabra.
El Presidente Hugo Aguilar no votó en contra, pero consideró que sí había materia para revisar ciertos temas.
En tanto, la Ministra Yasmín Esquivel aprovechó para exhortar a los empresarios a que tengan confianza en que la Corte no va a reabrir casos donde ya obtuvieron una victoria legítima sobre la autoridad.
"Cuando el particular, después de un largo litigio, logra demostrar que un acto administrativo carece de los atributos esenciales, básicos e imprescindibles para su validez, implica una carga innecesaria que no deben soportar, pues si ya vencieron la irregularidad de la actuación de la autoridad con sentencia favorable, este documento debe constituir la verdad legal desde que se emite", dijo.
"Es importante señalar que en un momento que nuestro país carece tanto de inversiones como de exportaciones, trae turismo con los nuevos recursos económicos que este sector inyecta a la economía, e inclusive participa en el comercio multilateral con grandes países, estamos obligados como Tribunal Constitucional a mandar un mensaje muy claro en el sentido de que México sí ofrece seguridad jurídica que demanda el sector privado".
Esquivel enfatizó que esta seguridad debe ser para empresas grandes y pequeñas, que deben estar tranquilas de que, obtenida una sentencia favorable, la Corte no las va a modificar.
"Enarbolar la defensa de las autoridades hacendarias sería darle la espalda a una línea jurisprudencial más que consolidada en cuanto a admitir este medio de defensa, y enviaríamos un mensaje poco alentador para los contribuyentes", dijo el Ministro Giovanni Figueroa, autor del proyecto.
Ese mensaje, agregó, sería que, aún ganado un juicio de nulidad ante el TFJA, las puertas de los tribunales federales estarán abiertas para que las autoridades insistan en defender actos anulados.
El pasado 9 de junio fue publicada una reforma legal impulsada por el gobierno, para permitir a las autoridades impugnar sentencias del TFJA que anulen por vicios de forma, pero Esquivel sostuvo que no se puede aplicar retroactivamente.
Además del asunto de FEMSA, la actual Corte ha atraído otras revisiones fiscales, incluidas dos que impugnan créditos anulados por 3 mil 600 millones de pesos.