Inglaterra ya está enfrente y México vuelve a ilusionarse como pocas veces en su historia mundialista. Después de eliminar con autoridad a Ecuador, la Selección Nacional enfrentará el próximo domingo un partido que ha dejado de ser solamente un encuentro de futbol para convertirse en un acontecimiento nacional. La expectativa es tan alta que millones de personas ya cuentan los días para el silbatazo inicial.
El Tricolor ha conseguido algo que parecía reservado para muy pocos acontecimientos: unir a los mexicanos por encima de cualquier diferencia política o ideológica. Durante este Mundial desaparecen, aunque sea por unas horas, las discusiones entre morenistas, panistas y priistas. En las calles, en los centros de trabajo, en las escuelas y en las redes sociales solo predomina una consigna: "¡Vamos México!"
Las imágenes del triunfo sobre Ecuador dieron la vuelta al país. Caravanas de automóviles, familias ondeando la bandera nacional, abrazos entre desconocidos y plazas repletas confirmaron que la Selección volvió a despertar una ilusión colectiva. Ahora el sueño creció. Si hace apenas unos días el objetivo era avanzar de ronda, hoy miles de aficionados hablan abiertamente de eliminar a Inglaterra e incluso de conquistar la Copa del Mundo.
Las redes sociales son el reflejo de ese ánimo. Los pronósticos, memes y mensajes de confianza se multiplican cada hora. El famoso "¿Y si sí?" dejó de ser una simple frase para convertirse en el sentimiento que acompaña a millones de aficionados convencidos de que esta generación puede romper viejas barreras.
El domingo, el país prácticamente se detendrá. Restaurantes, bares, plazas públicas y hogares preparan pantallas para seguir un partido que promete paralizar la actividad nacional durante al menos 90 minutos, o más si el encuentro se prolonga.
Y si México consigue una victoria histórica sobre Inglaterra, la celebración podría extenderse hasta la madrugada. Muchos ya anticipan un lunes con calles aún llenas de festejos, desvelados y un ausentismo laboral que, como ha ocurrido después de las grandes noches del Tricolor, volvería a convertirse en parte de la historia de un país que hoy sueña unido con seguir haciendo historia en el Mundial.