Pocas veces hemos estado tan emocionados como en estos días con la Selección Mexicana de Futbol. Hace mucho que en México no se sentía una unión tan profunda. En un país polarizado y con múltiples carencias, los últimos días han revelado una esperanza inquebrantable, una hospitalidad admirada por el mundo y una organización tan apasionada que nos hace pensar que todo el mundial debió celebrarse en casa. Así, de manera orgánica, ha surgido por todos lados una pregunta que nos invita a replantear nuestra realidad:
¿Y si sí?
Al parecer, esta frase se retomó de una entrevista a Efraín Juárez, de los Pumas, a quien cuestionaron sobre las posibilidades de que su equipo fuera campeón. Él respondió con total naturalidad: ¿Y si sí? ¿Y si los Pumas sí son campeones? En mundiales anteriores se popularizaron otras expresiones. La que más recuerdo, sin duda, es el “Sí se pudo”. Sin embargo, es una frase agridulce que parece dar por sentado que el equipo partiría de la derrota y que, al final, lo logró casi por accidente. Por el contrario, el “¿Y si sí?” se siente como una expresión fresca y joven; refleja confianza en nuestro equipo y nos hace creer que demostraremos nuestro verdadero potencial, ese que el mundo aún no termina de ver.
¿Y si sí?
Musicalmente, este Mundial también ha traído sorpresas. La más grata es ver miles de videos, recopilaciones y mensajes de apoyo musicalizados por el Divo de Juárez, con las inconfundibles trompetas de “Hasta que te conocí” en su versión de Bellas Artes. De forma espontánea, esta pieza se ha convertido en el himno no oficial del Tricolor.
Esta semana, tras el partido contra Ecuador, la selección celebró en la cancha del Estadio Ciudad de México al ritmo de “Mi mayor anhelo” de la Banda MS. Al parecer, la canción fue elegida por alguien del cuerpo técnico y ahora es el tema que acompaña el regreso del equipo al vestidor. Aunque ya había sido utilizada por el club América en sus títulos de la Liga MX, estos días resuena con especial fuerza esa estrofa que dice: “Quiero ser el amor de tu alma”, porque eso es precisamente lo que deseamos que represente la Selección.
¿Y si sí?
Existe otra tendencia muy en boga: la frase “La primera ya duerme en...”. Este decir da por hecho que México levantará su primera Copa del Mundo y que el trofeo descansará en Tenochtitlán. Es una forma de apropiarnos del triunfo de antemano. Y aunque sé que persisten las dudas, la incertidumbre y el peso de las malas experiencias pasadas, y aunque la lógica nos diga que no, queda en el aire el deseo... ¿Y si sí?
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