Chihuahua— La decisión de Estados Unidos de no extender en automático la vigencia del T-MEC por 16 años –como contemplaba el acuerdo original– sí mantiene el acuerdo hasta 2036, aunque ahora en un escenario de 10 años que activará revisiones anuales, lo que según la iniciativa privada mantendrá la incertidumbre jurídica y amenaza con frenar o postergar las nuevas inversiones en México, lo que pone en riesgo el ritmo de generación de empleo.
El presidente de Index, René Espinosa Terrazas, detalló que el tratado original operará bajo un esquema de constante evaluación durante la próxima década.
Mencionó que debe considerarse el panorama político en Washington, debido a que al actual mandato de Estados Unidos le restan dos años y medio de gestión; de este modo, la siguiente administración de la Casa Blanca podrá decidir reabrir las mesas de negociación en cualquier momento, lo que dependerá de su visión.
Sin embargo, advirtió que durante los dos años y medio restantes de Donald Trump el acuerdo comercial seguirá sujeto a una dinámica constante de revisiones técnicas y exigencias.
En términos legales, Espinosa dijo que el T-MEC continúa con sus cláusulas actuales, que permiten que el 80 por ciento de las exportaciones sigan libres de aranceles.
No obstante, existen sectores estratégicos considerados sensibles debido al alto interés de Estados Unidos por realizar revisiones arancelarias, tales como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
Mencionó que la postura de Estados Unidos frente al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) genera incertidumbre que afecta principalmente a las empresas extranjeras que buscaban establecer operaciones en México, un factor que amenaza con frenar o retrasar la llegada de nuevos capitales al país.
Las empresas que ya están asentadas en la región, dijo, mantienen su inercia de crecimiento. Como ejemplo, destacó la reciente inauguración de una nueva planta de Safran.
“La mayoría de las empresas establecidas mantienen su crecimiento y continúan expandiendo nuevas unidades de negocio, aunque el proceso ahora tomará más tiempo. La incertidumbre será una constante al menos durante los dos años y medio que le restan a la actual administración en Estados Unidos”, dijo.
Espinosa Terrazas enfatizó que la industria continúa. Destacó que México permanece como el principal socio comercial de Estados Unidos, mientras que Chihuahua ratifica su posición como el gigante exportador del país, esto gracias una alta especialidad en temas complejos como son los servidores, los semiconductores y el sector aeroespacial, que brinda una gran solidez, y que son sectores estratégicos también para el país vecino.
“Chihuahua es un ecosistema que ya es parte de la industria de EU, creo que vamos a seguir creciendo aun con este panorama de incertidumbre”, dijo.
Manifestó que esperaban que el Gobierno de México hubiera podido hacer más, pero al no lograrlo estas son las repercusiones.
No obstante, reconoció la enorme complejidad que representa negociar con la actual administración de la Casa Blanca.
"No lo tomo como una derrota. Esto continúa, los sectores diversificados en los que estamos, al menos como región, son estratégicos y siguen creciendo”, reiteró el representante industrial.
Por ello, dijo, la importancia de la diversificación a sectores de alta complejidad y otros técnicos y tecnológicos a los que Chihuahua ha apostado y que le dan fortaleza.
Jorge Cruz Camberos, presidente de Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua (Desec), destacó que mientras no haya una agenda para mejorar la competitividad, las empresas no aterrizarán en el país.
Expuso que, si bien las empresas que ya han anunciado su llegada continuarán con sus planes, la realidad es que la bonanza de inversiones que proyectaban está frenada desde hace tiempo.
Gonzalo Aguilera, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), advirtió que la negativa de Estados Unidos a renovar de forma automática el T-MEC provoca que las empresas pospongan o frenen sus inversiones, un escenario que pone en riesgo el ritmo de generación de nuevos empleos en el país.
Una delegación de Estados Unidos visitará México el próximo 20 de julio para arrancar una nueva ronda de negociaciones.
¿Qué pasa tras la decisión?
Activación de la cláusula sunset: Inicia una cuenta regresiva de 10 años que fija la expiración del tratado para el 1 de julio de 2036 si persisten las diferencias.
Presión constante: El acuerdo comercial estará bajo un riguroso esquema de revisiones técnicas y exigencias bilaterales.
Freno a la inversión: La incertidumbre jurídica corre el riesgo de desacelerar o postergar la llegada de nuevos capitales al país.
Sin aranceles automáticos: La no renovación congela la extensión del acuerdo, pero no detiene el libre comercio actual ni impone tarifas inmediatas.
Canales abiertos: Las mesas de diálogo permanecen activas.