Un grupo de legisladores europeos solicita una revisión ética en plena antesala del Mundial 2026, al considerar que el máximo dirigente del futbol mundial pudo haber incumplido el deber de neutralidad política establecido en los estatutos de la FIFA.
¿Qué detonó la nueva presión contra la FIFA?
Cincuenta eurodiputados de 13 países europeos enviaron una carta formal para pedir a la Comisión de Ética de la FIFA que investigue al presidente del organismo, Gianni Infantino, por haber otorgado un “Premio FIFA de la Paz” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en noviembre de 2025.
La exigencia se suma a una petición presentada desde diciembre por la organización británica de derechos humanos FairSquare, la cual sostiene que Infantino violó su deber de neutralidad política, previsto en el artículo 15 del Código Ético de la FIFA.
Esta información fue dada a conocer por la AFP, y se basa en documentos oficiales y declaraciones públicas de las partes involucradas.
El señalamiento central: falta de neutralidad y transparencia
FairSquare acusa que el galardón fue creado y entregado sin criterios públicos, sin reglas claras y sin explicación oficial por parte de la FIFA.
En su solicitud, la ONG pide que la Comisión de Ética “examine las circunstancias” que rodearon la entrega del premio, al considerar que se trató de un acto político y no institucional.
Además, recuerda que Infantino había defendido públicamente que Trump fuera candidato al Premio Nobel de la Paz, y que también realizó comentarios favorables sobre su política interna, lo que —según la organización— compromete la imagen y credibilidad del futbol mundial.
El presidente Donald Trump recibe el premio inaugural a la Paz de la FIFA de manos del presidente del organismo Gianni Infantino el viernes 5 de diciembre del 2025. (AP Foto/Evan Vucci)El respaldo político desde el Parlamento Europeo
En la carta enviada esta semana, los eurodiputados instan a la FIFA a actuar “con rapidez y sinceridad”, y consideran que este caso representa una prueba clave para la gobernanza del organismo.
FairSquare subrayó que se trata de la intervención política más relevante en el futbol europeo desde 2015, cuando el Parlamento Europeo pidió la dimisión de Sepp Blatter, antecesor de Infantino.
Los firmantes —en su mayoría socialdemócratas, liberales y verdes— están encabezados por el irlandés Barry Andrews, la neerlandesa Lara Wolters y el danés Niels Fuglsang.
El contexto: Mundial 2026 y presión internacional
Los legisladores destacan que el momento no es menor. “Mientras los ojos del mundo están puestos en la FIFA este verano”, en referencia al Mundial 2026, consideran que esta investigación es una oportunidad para demostrar compromiso con la neutralidad política, la transparencia y la rendición de cuentas.
En junio pasado, la federación noruega de futbol se convirtió en la única de las 211 asociaciones miembro de la FIFA en respaldar públicamente la petición de FairSquare.
¿Ha respondido la FIFA?
Hasta ahora, la FIFA no ha emitido comentarios sobre la carta de los eurodiputados ni sobre la petición presentada por FairSquare hace siete meses. Tampoco ha explicado oficialmente la creación, criterios o justificación del llamado “Premio FIFA de la Paz”.
La falta de respuesta mantiene abierto el debate sobre los límites entre la gestión deportiva y la política, un tema que vuelve a colocarse en el centro de la discusión internacional a las puertas del evento futbolístico más importante del planeta.