En un encuentro cargado de tensión y dramatismo disputado en los dieciseisavos de final del Mundial, la selección de Egipto venció a Australia 4-2 en la tanda de penaltis, tras empatar 1-1 en el tiempo regular y la prórroga. Este resultado marca un logro importante, ya que es la primera vez en la historia de sus participaciones mundialistas que Egipto logra superar una ronda de eliminación directa.
El partido comenzó de manera inmejorable para los Faraones, quienes encontraron la ventaja temprana al minuto 12. Tras una ejecución de tiro libre y una serie de rebotes controlados, se mandó un centro preciso al área donde Emam Ashour remató de cabeza para vencer la portería australiana. Durante el resto de la primera mitad, Egipto decidió guardar el resultado y Australia fue incapaz de romper su plan.
Al inicio del segundo tiempo, Omar Marmoush desperdició una oportunidad clara para sentenciar la serie con un remate que pasó apenas desviado. Poco después, al minuto 55, la fortuna le sonrió a los de Oceanía cuando el lateral egipcio Mohamed Hany anotó un autogol al intentar atacar mal una pelota en un tiro libre, devolviéndole la vida a los australianos.
El final del tiempo regular fue de infarto. Mohamed Salah envió un centro al corazón del área que Ramy Rabia remató, pero una reacción heroica del portero Patrick Beach mandó el balón al tiro de esquina. Ya en el tiempo extra, el agotamiento físico fue evidente en ambos planteles. Vislumbrando la definición por penales.
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Mientras que Australia comenzó fallando con un error de Souttar desde los once pasos, los Faraones no erraron ningún disparo. El momento cumbre de la serie fue el cobro de Mohamed Salah, quien ejecutó un penalti a lo Panenka con una clase magistral. Finalmente, tras un impacto al travesaño por parte del australiano Herrington, Abdelmaguid anotó el penal decisivo que desató la locura en las gradas.
Aunque Egipto fue la primera nación africana en disputar un Mundial, el equipo no había logrado superar siquiera la fase de grupos. Con esta victoria, los Faraones no solo entierran sus fantasmas del pasado, sino que confirman que están listos para competir en la élite internacional.