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El Diario 04 Jul, 2026 09:30

El enemigo estaba en casa

Chihuahua— El enemigo siempre estuvo en casa. El parricidio en el estado es una realidad; de enero de 2016 a julio de este año, han sido registrados 18 casos en los que hijos (biológicos o adoptivos) han asesinado a sus padres, según información proporcionada por la Fiscalía General del Estado (FGE).
El último hecho de este tipo es el de la ministerio público Karla Judith A. A., presuntamente asesinada por su hijo Abdel Sebastián Z. A. de 24 años quien –según lo referido en la audiencia inicial– éste, había discutido con su madre un día antes de su muerte y ella lo corrió de la casa puesto que, aparentemente estaba cansada del consumo de drogas que su hijo tenía y de la violencia física y psicológica que ejercía en su contra.
Abdel fue presentado ante un juez del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), donde declaró legal la detención y puso como fecha el próximo seis de julio para la audiencia de vinculación.
En la audiencia trascendió que era adicto al cristal, fentanilo y a la mariguana; además, estuvo internado en dos centros de rehabilitación y tuvo paso por el Ejército de Estados Unidos.
De acuerdo con la FEM, Abdel Sebastián ejerció violencia psicológica y física contra su madre previa al asesinato y un día antes del crimen, el detenido le dijo a su tía –excuñada de la víctima- que su madre lo había corrido de la casa.
El día de los hechos, Karla Judith intentó defenderse del ataque y la investigación señala que el presunto responsable la agredió con un martillo que posteriormente regresó a la caja de herramientas.
Las autoridades refirieron que Abdel Sebastián fue consignado por oficiales investigadores luego de recibir el reporte del hallazgo de una mujer sin vida.
Al llegar a la vivienda, encontraron a la fémina muerta tirada en el piso a un costado de la chimenea con una blusa de tirantes en color beige y un short de flores sin calzado.
Además, en la escena estaba un desarmador quebrado, pipas, plumas con el extremo quemado, una bolsa Ziploc con una sustancia cristalina y manchas rojizas.

Juan Manuel P. T. asesinó a su padre
En enero de este año, ingresó por la fuerza a una casa del fraccionamiento Campestre Virreyes, en Ciudad Juárez para asesinar a balazos a su padre de 66 años que descansaba en su recámara, informaron policías municipales del Distrito Sur.
El acusado fue Juan Manuel P. T. de 22 años, quien fue asegurado en el patio frontal de la vivienda.
En este 2026, la Fiscalía General del Estado a través de un juez de control vinculó a proceso a Juan Manuel P. T., de 22 años, por su presunta responsabilidad en el homicidio de su padre, Juan Manuel P. M. de 66 años, ocurrido en un domicilio del fraccionamiento Infonavit Casas Grandes, en Ciudad Juárez.
Entre los elementos expuestos está el testimonio de una mujer que declaró haber visto al acusado arrastrar una cobija que envolvía el cuerpo de la víctima, así como antecedentes de una relación violenta entre ambos.

Jaqueline Eunice mató a su mamá adoptiva
En el 2022, la señora Modesta Arteaga fue asesinada por su hija adoptiva Jaqueline Eunice Díaz (descendiente de una de sus sobrinas) a quien ella crío desde niña en Guachochi.
La presunta responsable, señaló que su “madre” había desaparecido; que había tomado un viaje compartido a la ciudad de Parral y que había decidido no avisarles a sus demás familiares a dónde llegaría, por lo que pedían el apoyo de la ciudadanía para dar con su paradero.
Transcurrieron tres días sin saber nada de Modesta y fue hasta un miércoles, cuando luego de una llamada a las autoridades la mujer fue localizada sin vida en el interior de su domicilio.
La llamada la realizó la probable culpable de 22 años, quien aún vivía con ella entre las calles Sinforosa y Durazno en la colonia La Loma, fraccionamiento identificado como zona residencial en Guachochi.
Al arribo de las autoridades, la hija les indicó que había encontrado a su madre en la cajuela del vehículo que estaba estacionado en la cochera y descubrieron el cuerpo de la mujer cubierto de rastros hemáticos, con varias perforaciones de cuchilladas en varias partes del cuerpo.
En ese momento, tomó un bote de veneno para ratas y lo ingirió, pero de manera inmediata arribaron paramédicos de la Cruz Roja para trasladarla a un nosocomio, ella confesó el crimen y aseguró a las autoridades que con sus propias manos la había asesinado luego de una discusión y que había inventado la trama para que no la descubrieran.

OTROS CASOS
Chihuahua ha registrado casos muy escalofriantes, entre ellos uno de los más emblemáticos: el de Ana Carolina, la adolescente que junto con quien era su novio en aquel entonces, José Alberto Grajeda Batista y Mauro Alexis Domínguez Zamarrón asesinaron e incineraron a sus padres adoptivos.
Los hechos ocurrieron en el 2013 y de acuerdo con datos proporcionados por la misma autoridad, la mujer planeó todo junto con sus dos cómplices.
En aquel entonces, psicólogos e investigadores dijeron no comprender cómo una persona que lo tiene todo, pudo asesinar y después del homicidio ir a comer un hot dog.
La también llamada “psicópata adolescente” ya fue liberada luego de cumplir con su condena de 14 años y seis meses de prisión.
“Yeni” como le decía su familia de cariño, tenía una psicopatología nivel 9, que en escala del FBI sólo está reservada para los peores homicidas.
Ana Carolina no mostró ninguna señal de arrepentimiento por el doble homicidio que cometió e incluso cuando la enviaron a su celda especial confesó “sentirse libre” porque sus padres Efrén (de 90 años) y doña Albertina (de 60 años) ya la tenían harta.
Por esta razón José Alberto (su novio), Mauro Domínguez (un amigo) y ella planearon durante un mes el homicidio.
“Mamá, no encuentro un ingrediente”, dijo. Cuando Albertina entró a la estancia, fue sorprendida por la espalda. Tenía los ojos en su hija al momento de ser asfixiada con un cable.
Cuando Don Efrén llegó ese mismo día a las 10 de la noche, Yeni repitió la misma operación. “Papá, ¿no vienes a cortar fruta conmigo?”. Fueron las últimas palabras que escuchó antes de que José le impidiera respirar con ayuda de un cable.
De acuerdo con las declaraciones difundidas por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua, a ambos cuerpos les inyectaron cloro con insecticida en la yugular, para cerciorarse que estuvieran muertos.
Después del homicidio, Ana Carolina, José y Mauro dejaron los cuerpos en la sala para ir a cenar hot dogs y remataron con un six de Tecate. Al día siguiente acudieron a un lote baldío cerca de Sapo Verde, rociaron 13 litros de gasolina en los cuerpos para prenderles fuego, luego los novios fueron de compras a medirse los anillos de compromiso y por la noche acudieron a una fiesta de XV años, todo esto según constan las declaraciones de José y Ana Carolina.
Cuando las autoridades encontraron los cuerpos ya estaban completamente carbonizados y yacían junto a una barda de hormigón ennegrecida. Los peritos determinaron que habían sido incendiados y abandonados apenas hacía unas horas.
Así comenzó la investigación que terminó finalmente el 5 de mayo de ese año, cuando José Alberto Grajeda Batista declaró “ya no puedo más, necesito un psicólogo” ante investigadores de la fiscalía quienes le estaban haciendo preguntas de rutina sobre la desaparición del empresario Efrén y su esposa.
José Alberto, no sólo no aguantó la presión, también delató a su novia que en dos ocasiones había confesado ante las autoridades “no sé qué ha pasado con mis padres, cuando desperté ya no estaban” y Mauro que durante su aprehensión tenía quemaduras en la cara causadas al intentar quemar la evidencia que lo vinculaban con el caso.
En el 2014, un hombre de 21 años asesinó a su madre Blanca de 52 años; al momento de su detención, el responsable traía manchas de sangre en su ropa y algunos rasguños. Él padecía de esquizofrenia.
El hallazgo ocurrió un martes 19 de julio de ese año a las 17:45 horas en la calle Doce y Carlos Fuero de la colonia Santa Rosa.
De los casos más recientes, está el de un hombre aparentemente intoxicado que mató a su mamá el pasado 27 de mayo al someterla en el patio de su domicilio y golpearla con un bate en diversas partes del cuerpo.
El hecho violento ocurrió en una vivienda ubicada en el cruce de las calles Pánfilo Hernández y Avelina Gallegos de la colonia 3 de Mayo.
De los 18 casos, cinco están en investigación, tres vinculados a proceso, uno en judicialización a proceso, en cuatro hay una sentencia condenatoria en juicio oral abreviado y cinco tienen sentencia condenatoria en juicio oral ordinario.
Además, ocho ocurrieron en Chihuahua, cuatro en Juárez y los municipios que cuentan con un solo caso son: Rosales, Ignacio Zaragoza, Morelos, Delicias, Balleza y Guachochi.

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