La euforia que ha despertado la histórica actuación de la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solamente se vive en las pantallas gigantes, los restaurantes, las reuniones familiares y las redes sociales. También se refleja en las cajas registradoras de tiendas deportivas, comercios especializados y vendedores independientes que, prácticamente de la noche a la mañana, han visto multiplicarse la demanda por las camisetas del representativo nacional en la frontera.
De acuerdo con datos de la industria deportiva internacional, la camiseta de México figura entre las más vendidas del Mundial 2026, superando incluso a las de otras potencias futbolísticas y convirtiéndose en uno de los productos de mayor éxito comercial durante la justa mundialista.
En diversas tiendas deportivas de El Paso, los encargados coinciden en que las existencias de la camiseta oficial prácticamente desaparecieron después de las victorias obtenidas por el conjunto mexicano, obligando a solicitar nuevos embarques que, en muchos casos, también se agotaron en cuestión de días.
“Cada vez que México gana, las ventas se disparan. La gente llega preguntando por todas las tallas y por los diferentes modelos. Hemos recibido nuevos pedidos y prácticamente vuelven a agotarse”, comentó Saúl Castro, empleado de una tienda especializada en artículos deportivos en la zona Centro de la ciudad.
Explicó que la mayor demanda corresponde a las versiones oficiales utilizadas por los jugadores durante el torneo, cuyo precio oscila entre los 125 y 160 dólares, aunque también existe un importante mercado para las versiones de aficionado y las réplicas.
Las copias o versiones no oficiales se comercializan entre 35 y 50 dólares, dependiendo de la calidad de las telas, acabados y confección, permitiendo que más personas puedan vestir los colores nacionales durante cada partido.
José, quien desde hace varios años comercializa camisetas deportivas a través de redes sociales y entre grupos de aficionados, aseguró que esta ha sido una de las mejores temporadas de ventas que recuerda.
“Las personas buscan la camiseta para el partido del domingo, para usarla con la familia o simplemente para conservarla como recuerdo. La réplica que vendo cuesta 40 dólares y prácticamente todos los días tengo pedidos. Además de las camisetas, también vendemos bufandas, banderas, gorras, chamarras, termos, llaveros y otros artículos del Tri”, explicó.
Muchos de estos comerciantes adquieren la mercancía en diferentes países antes de distribuirla en la región fronteriza, aprovechando el enorme mercado que existe entre los seguidores del futbol.
A un día del esperado partido de octavos de final entre México e Inglaterra, la fiebre mundialista se hizo sentir entre la afición del Tricolor, que salió en busca de la camiseta oficial en la tienda Dick’s Sporting Goods para apoyar a su Selección. Sin embargo, muchos seguidores se llevaron una gran decepción al recorrer diversas tiendas sin encontrar el modelo ni la talla que buscaban, debido a la alta demanda y la escasez del artículo.
“Ya está muy escogido todo y, pues sí, hay otros artículos, pero no es lo que queríamos. En otras tiendas ya se acabaron”, comentó un aficionado, reflejando el entusiasmo que ha desatado el histórico pase de México al llamado “quinto partido” y el impacto que ello ha tenido en la venta de productos oficiales.
En Ciudad Juárez, plazas comerciales, mercados populares, tiendas deportivas y vendedores ambulantes reportan un comportamiento similar, con precios prácticamente iguales a los de El Paso y una constante búsqueda por parte de aficionados que desean adquirir la camiseta antes del siguiente compromiso mundialista.
Las tiendas especializadas en artículos deportivos, así como plataformas de venta por Internet y distribuidores autorizados de las principales marcas internacionales, también registran una intensa actividad derivada del éxito comercial que ha tenido el uniforme mexicano.
Más allá del aspecto económico, para miles de aficionados vestir la camiseta representa una forma de identidad, orgullo y pertenencia. “Ponerse la verde es sentirse parte del equipo”, comentó uno de los aficionados mientras buscaba una camiseta para sus hijos.
Otra seguidora aseguró que en su familia existe una tradición que se repite en cada encuentro del Tricolor. “No importa si es la verde, la blanca o la negra; siempre usamos la camiseta cuando juega México. Es parte de la emoción y de apoyar desde donde estemos”.
Durante los días de partido es común encontrar empleados en oficinas gubernamentales, empresas privadas, restaurantes, comercios, escuelas y familias enteras vistiendo orgullosamente los colores nacionales. Las camisetas aparecen en reuniones de trabajo, convivencias, centros comerciales y plazas públicas, donde el futbol logra unir a personas de distintas edades alrededor de una misma ilusión.
A ese entusiasmo se ha sumado una frase que se ha convertido en el lema no oficial de la afición mexicana durante esta Copa del Mundo: “¿Y si sí?”.
La expresión, repetida por comentaristas deportivos, aficionados y usuarios de redes sociales, resume la esperanza que acompaña al representativo nacional conforme avanza en el torneo.
“¿Y si sí llegamos más lejos? ¿Y si sí hacemos historia? ¿Y si sí levantamos la Copa?”, se ha escuchado decir a los comentaristas de las cadenas nacionales de televisión que narran los partidos en los que juega el seleccionado mexicano.
Tres palabras que hoy representan el optimismo de millones de mexicanos dentro y fuera del país.
En contraste, aunque la Selección de Estados Unidos también logró avanzar a los octavos de final, el ambiente comercial y social en la frontera ha sido muy diferente.
Martín, empleado de una tienda deportiva ubicada en el Este de El Paso, considera que la pasión mostrada por los aficionados mexicanos ha superado ampliamente la respuesta observada entre los seguidores del conjunto estadounidense.
“También hemos vendido camisetas de Estados Unidos, pero nada comparado con México. Cuando juega el Tri cambia todo; la ciudad se pinta de verde, llegan familias completas buscando uniformes y el movimiento en las tiendas aumenta muchísimo”.
Miles de aficionados ya se preparan para vivir el denominado quinto partido, cuando la Selección Mexicana enfrente hoy domingo a Inglaterra en el Estadio Azteca, un encuentro que mantiene encendida la ilusión de continuar avanzando en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
En hogares, restaurantes, bares y plazas públicas ya se organizan reuniones para seguir el encuentro, mientras decenas de personas continúan buscando la camiseta del Tricolor para portar con orgullo los colores nacionales.
Porque para la afición mexicana, la camiseta dejó de ser únicamente una prenda deportiva.
Se ha convertido en un símbolo de identidad, de orgullo nacional y de esperanza. Una pieza que une generaciones, despierta recuerdos y reafirma la pasión por un deporte capaz de detener ciudades enteras durante noventa minutos.
Y mientras los estantes vuelven a vaciarse y las ventas continúan rompiendo expectativas, en ambos lados de la frontera una frase sigue escuchándose con fuerza, alimentando el sueño mundialista de millones de aficionados mexicanos y mexicoamericanos: “¿Y si sí?”.