HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 10 Jul, 2026 20:57

La boda de Taylor Swift y Travis Kelce deja una factura millonaria y una aclaración clave desde Nueva York

La boda de Taylor Swift y Travis Kelce, celebrada entre el 2 y el 3 de julio en el Madison Square Garden, generó una enorme expectación dentro y fuera de Nueva York. Sin embargo, más allá del carácter privado del enlace, el debate se trasladó rápidamente al ámbito político por el elevado despliegue de recursos municipales que requirió un evento de estas dimensiones.

Las dudas se centraban en si los contribuyentes acabarían financiando las horas extra de los agentes y el operativo especial organizado por la ciudad. La controversia llevó al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a aclarar públicamente la situación.

Durante una comparecencia ante los medios, el regidor confirmó que la artista ya había abonado más de 160.000 dólares correspondientes al permiso necesario para celebrar el evento, una cantidad destinada a cubrir la respuesta municipal vinculada a la ceremonia.

Un dispositivo excepcional para una celebración multitudinaria

La magnitud de la boda obligó a las autoridades a poner en marcha medidas poco habituales para un evento privado. El operativo incluyó cortes de tráfico, restricciones en varias calles de Manhattan y un importante despliegue de efectivos del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), encargados de garantizar la seguridad tanto de los invitados como del entorno del recinto.

Según explicó Mamdani, este tipo de permisos forman parte del procedimiento habitual cuando una celebración requiere ocupar espacios públicos o demanda servicios extraordinarios por parte de la administración local. En esos casos, son los organizadores quienes deben asumir los costes adicionales generados.

Aun así, el alcalde precisó que podrían existir otros gastos relacionados con la boda que no estén incluidos dentro del permiso ya abonado, aunque evitó ofrecer más detalles sobre posibles costes adicionales.

Una boda millonaria en un verano especialmente intenso

La ceremonia reunió a más de un millar de invitados entre artistas, deportistas, familiares y amigos de la pareja. La organización impuso estrictas medidas de privacidad: los asistentes no pudieron acceder con teléfonos móviles y, según diversos medios, también firmaron acuerdos de confidencialidad antes de entrar al recinto.

Los más de 160.000 dólares destinados al permiso representan únicamente una pequeña parte del presupuesto total de una celebración que distintas publicaciones estadounidenses sitúan cerca de los 15 millones de dólares.

Además, la boda coincidió con un momento de enorme actividad para Nueva York, que en las últimas semanas también ha acogido importantes acontecimientos deportivos y celebraciones institucionales. Para el alcalde, la ciudad atraviesa un periodo "histórico" por la concentración de grandes eventos, lo que hace aún más relevante la planificación y financiación de los recursos públicos destinados a garantizar la seguridad. @mundiario

Contenido Patrocinado