Cientos de personas protestaron hoy en Maine por la muerte de un colombiano a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras las autoridades federales parecen cambiar su versión sobre el hecho.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó que un agente del ICE, "temiendo por la seguridad pública", mató a tiros al hombre ayer en Biddeford mientras los agentes vigilaban la vivienda de una persona que creían que estaba en el país de manera ilegal y que tenía una orden final de expulsión del país.
El departamento señaló en una publicación en X que, cuando el ICE intentó detener el vehículo conducido por alguien que salía de la vivienda, este intentó huir y el agente disparó su arma.
Eso representa un cambio respecto a cómo el senador de Maine, Angus King, describió el encuentro horas antes, cuando afirmó que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le dijo que el agente abrió fuego después de que el hombre intentó atropellarlo.
King indicó que Mullin también le comentó que los agentes intentaban ejecutar una orden de arresto, pero no contra el hombre que recibió los disparos.
El conductor era Johan Sebastián Durán Guerrero, un colombiano de 26 años, informó la embajada de Colombia a The Associated Press en un comunicado.
Manifestantes se reunieron hoy afuera de un centro de detención del ICE en Scarborough, justo costa arriba desde Biddeford.
"Estas personas son asesinos y deben irse de nuestro estado ahora", declaró el organizador Todd Chretien a los asistentes, entre ellos algunos que sostenían carteles que decían "No más asesinatos" y "Pongan fin a este terror".
Un pequeño grupo de contramanifestantes interrumpió brevemente la protesta. Los manifestantes ahogaron sus voces con silbatos.
El tiroteo de Durán Guerrero fue la segunda vez en una semana que el ICE utiliza fuerza letal y, al menos, la novena muerte desde que el Presidente Donald Trump inició su ofensiva contra la inmigración.
Los agentes involucrados en el tiroteo en Biddeford, que está a unos 24 kilómetros (15 millas) al suroeste de Portland, no tenían cámaras corporales, lo que deja abiertas muchas incógnitas sobre lo ocurrido.
Entre ellas están a qué distancia estaba el agente del vehículo cuando abrió fuego, si los agentes le ordenaron el alto a Durán Guerrero y por qué el ICE cree que la víctima puso al público en peligro.
"Siempre estamos evaluando nuestros procedimientos para mantener a nuestros agentes seguros y a los criminales fuera de nuestras calles. No divulgaremos ni discutiremos tácticas de las fuerzas del orden", indicó un portavoz del ICE en un comunicado.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al ICE, no ha respondido a un correo electrónico en el que se solicitaba claridad sobre el suceso.
La otra senadora de Maine, la republicana Susan Collins, dijo que Mullin le informó que la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional investiga el caso en cooperación con el FBI.
La fiscalía general de Maine, que también investiga el caso, señaló que las declaraciones iniciales sugieren que el conductor intentaba huir en dirección al agente, cuyo nombre no ha sido revelado y que fue puesto en licencia.
Un video de una cámara de seguridad de un negocio cercano, obtenido por The Associated Press, muestra un automóvil blanco acercándose lentamente a una intersección antes de dar varias vueltas.
Una SUV de las fuerzas del orden le bloquea el paso y dos agentes abren la puerta del conductor y sacan a rastras un cuerpo inerte.
Daniel Boucher contó que miró por la ventana de su apartamento en el tercer piso después de escuchar un sonido de "pop, pop, pop" antes de ver al conductor.
"Tenía la cara ensangrentada. Tenía la cabeza ensangrentada", relató Boucher, con la voz quebrada. "Escuché claramente a la víctima decir: 'Intenté detenerme'".
En un momento, según Boucher, el agente que le disparó a Durán Guerrero se acercó a él.
"Yo estaba alterado y se lo dije todo, y él me miró y me dijo: 'Intentó atropellarme', o algo por el estilo", contó Boucher. "No recuerdo sus palabras exactas".
Dos grupos activistas -Maine Immigrants' Rights Coalition y Presente!- afirmaron que Durán Guerrero tenía autorización para trabajar en Estados Unidos.
Mary Hayes, que vive cerca del lugar, relató que el hombre vivía cerca con su esposa y su hija pequeña.
"Vi a una esposa caer de rodillas al mirar el cuerpo muerto de su esposo en el suelo", le dijo Hayes a The Associated Press mientras sostenía un cartel que decía "No ICE Stop ICE".
La semana pasada en Texas, un agente del ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, un mexicano residente de Houston, después de que agentes federales que conducían vehículos sin identificación lo persiguieran mientras él llevaba a su cuadrilla de construcción a un lugar de trabajo.
Los dos tiroteos ocurren en medio del impulso del Gobierno de Trump por llevar a cabo su agenda de deportaciones masivas.
Durante cinco días a finales de junio, el ICE arrestó a más de 10 mil personas.
Las cifras indican que, aunque el Gobierno ya no está tomando medidas enérgicas contra ciudades individuales, los arrestos se están disparando.
Las redadas fueron ampliamente condenadas el invierno pasado tras las muertes de Alex Pretti y Renee Good en Minnesota.