Un hombre de 28 años murió atropellado por un camión de carga después de huir a pie de agentes federales en St. Augustine, Florida, en el tercer caso mortal relacionado con operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en apenas una semana.
El incidente ocurrió antes de las 7:00 horas de este martes, cuando cuatro ocupantes de un vehículo se detuvieron en el estacionamiento de una gasolinera y tienda de conveniencia.
Agentes de ICE y de Investigaciones de Seguridad Nacional, la división conocida como HSI, se acercaron al grupo por causas que todavía no han sido explicadas públicamente.
Según las versiones, los cuatro hombres corrieron para alejarse de los agentes, uno de ellos intentó atravesar la carretera estatal 16 y quedó en la trayectoria de un tractocamión que circulaba por el carril derecho, reportó Dylan Bryan, sargento de la Patrulla de Carreteras de Florida.
El conductor se detuvo inmediatamente e intentó auxiliar a la víctima, pero el hombre murió en el lugar.
Las autoridades no han divulgado su identidad, nacionalidad o situación migratoria, por lo que hasta ahora no existe información suficiente para identificarlo públicamente como migrante indocumentado.
Operativo de ICE
La Patrulla de Carreteras de Florida no precisó si los agentes buscaban específicamente al hombre fallecido, si investigaban a alguno de los otros ocupantes o si el encuentro comenzó como una revisión migratoria.
Tampoco está claro si los agentes persiguieron a los hombres después de que abandonaron el vehículo, la información oficial únicamente establece que los cuatro huyeron a pie durante el encuentro y que uno de ellos corrió hacia la vía.
La carretera permaneció cerrada mientras las autoridades investigaban el accidente; pro lo pronto, el conductor del camión no fue señalado como responsable y, de acuerdo con el reporte preliminar, permaneció en la zona para intentar ayudar.
Presión sobre ICE
La muerte en Florida ocurrió un día después de que un agente de ICE mató a tiros a Johan Sebastián Durán Guerrero, ciudadano colombiano de 26 años, durante un operativo en Biddeford, Maine.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que Durán Guerrero intentó abandonar el lugar en su vehículo y que el agente disparó porque temía por la seguridad pública.
Organizaciones defensoras de migrantes señalaron que el colombiano tenía autorización para trabajar en Estados Unidos y vivía en la comunidad con su esposa e hija, mientras que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales.
El caso de Maine siguió a la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, migrante mexicano residente en Estados Unidos desde hacía más de 35 años, quien fue baleado por un agente migratorio durante una operación en Houston, Texas.
ICE sostuvo que Salgado Araujo intentó utilizar su vehículo contra un agente, pero familiares y testigos han cuestionado esa versión, mientras autoridades mexicanas exigieron una investigación penal independiente.
Los agentes de esa operación tampoco llevaban cámaras corporales.
Con el caso de Florida, suman al menos tres muertes vinculadas con encuentros de ICE en aproximadamente una semana. Desde que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, reactivó su campaña de deportaciones masivas, se han documentado por más de diez fallecimientos durante operativos migratorios.
Detenciones vehiculares
Antes de conocerse el atropellamiento en Florida, funcionarios de la administración Trump ordenaron a los agentes de ICE suspender la mayoría de las detenciones de vehículos después de los tiroteos mortales de Texas y Maine.
La decisión intenta reducir operativos en los que agentes interceptan automóviles, una práctica que detona cuestionamientos por el riesgo de persecuciones, choques y uso de armas contra conductores que intentan escapar.
No se ha confirmado si esa instrucción estaba vigente cuando ocurrió el caso de St. Augustine ni si resultaba aplicable, debido a que el encuentro se produjo en el estacionamiento de un comercio y terminó con los ocupantes huyendo a pie.
La muerte también incrementa la presión para que los agentes utilicen cámaras corporales, luego de que el Congreso destinó 20 millones de dólares a ese programa, pero menos de una tercera parte de los elementos de ICE contaba con los dispositivos, según información entregada a legisladores después del caso de Houston.
México exige investigaciones
El gobierno mexicano solicitó a fiscales estatales de Estados Unidos abrir investigaciones penales sobre las muertes de connacionales bajo custodia de ICE o durante acciones de la agencia.
Desde el comienzo del segundo mandato de Trump, 17 migrantes mexicanos han fallecido en relación con la política migratoria estadounidense, catorce murieron mientras se encontraban detenidos y tres durante operativos, según datos presentados por el gobierno de México.
La nacionalidad del hombre atropellado en Florida todavía no ha sido revelada, por lo que no existe evidencia de que sea mexicano.
La identificación de la víctima, el motivo del encuentro y la actuación de los agentes serán determinantes para establecer si se trató de una operación dirigida o de un contacto fortuito que terminó en una huida mortal.