Ciudad Juárez lidera a nivel nacional con atención psicológica obligatoria para la totalidad de su fuerza policial, en un esfuerzo sin precedentes en el país, informó la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).
La corporación ha logrado que la totalidad de sus elementos operativos reciban atención en salud mental, consolidando un modelo integral que prioriza el equilibrio emocional de quienes protegen a la ciudadanía.
Adrián Sánchez, vocero de la corporación, explicó que esta política pública, que se ha institucionalizado a lo largo de los últimos cuatro años, convierte a la corporación juarense en un referente nacional al ser la única en su tipo en México que garantiza este nivel de cobertura.
Durante la reciente sesión de la Comisión Edilicia de Seguridad Pública, el secretario César Omar Muñoz Morales y la coordinadora de la Unidad Mixta de Defensa Legal y Atención Psicológica para Policías y sus Familias (UDAPP), Victoria Barraza Echeverría, detallaron que desde el año 2022 es obligatorio que cada oficial se someta a una valoración psicológica integral al menos dos veces por año.
Este mecanismo permite detectar oportunamente factores de riesgo y ofrecer tratamientos especializados según la clasificación clínica de cada integrante, asegurando un seguimiento permanente de su estado emocional.
Barraza Echeverría enfatizó que este programa ha logrado romper con el estigma histórico que rodea a la salud mental dentro de las fuerzas de seguridad, promoviendo la idea de que solicitar ayuda es un acto de responsabilidad y fortaleza profesional ante las exigencias de su labor.
Como resultado de este cambio cultural, se ha registrado un incremento significativo en las solicitudes voluntarias de atención, extendiendo este beneficio incluso a las familias de los agentes, quienes reciben acompañamiento emocional en las instalaciones de la UDAPP.
En cuanto al perfil clínico de la corporación, los diagnósticos más frecuentes son el estrés y la ansiedad, condiciones intrínsecas a la naturaleza del trabajo policial, mientras que los índices de depresión se mantienen bajos gracias a la intervención preventiva.
Asimismo, el reporte técnico indica que siete de cada diez oficiales mantienen un buen estado físico y bajos niveles de obesidad, aunque se mantienen bajo observación hábitos como el consumo de bebidas energizantes, utilizados comúnmente para lidiar con las extensas jornadas de trabajo.
Finalmente, el secretario Muñoz Morales puntualizó que mantener una policía emocionalmente estable es fundamental para mejorar la capacidad de respuesta institucional, derivando en un servicio más humano y profesional para la comunidad.