La celebración de Argentina por su boleto a la final del Mundial 2026 no terminó con el silbatazo. Después de remontar 2-1 a Inglaterra en el Estadio Atlanta, varios jugadores se reunieron sobre el césped, se abrazaron y compartieron cánticos con los aficionados que permanecían en las tribunas.
El momento que terminó por encender la polémica ocurrió minutos más tarde, cuando integrantes de la Albiceleste mostraron una manta blanca con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, mensaje interpretado como una provocación contra el conjunto británico tras dejarlo fuera de la competencia.
Giovani Lo Celso fue el que colocó el cartel sobre el campo mientras continuaban los festejos por la clasificación. La frase retomó una reclamación histórica que va mucho más allá del futbol y que permanece como uno de los asuntos más sensibles entre ambos países.
Foto: Publimetro¿Qué pasó en la Guerra de las Malvinas?
La Guerra de las Malvinas enfrentó a Argentina y Reino Unido entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. Las fuerzas sudamericanas ocuparon las islas, mientras el gobierno británico respondió con una operación militar para recuperar el territorio.
El conflicto concluyó con la rendición argentina y el restablecimiento del control británico. Sin embargo, Buenos Aires mantiene su reclamo de soberanía, mientras Londres sostiene que se trata de un territorio británico de ultramar. La Organización de las Naciones Unidas reconoce que existe una disputa entre los gobiernos de ambas naciones.
Esa herida histórica también ha alimentado la rivalidad deportiva. El enfrentamiento más recordado ocurrió en los cuartos de final de México 1986, cuando Diego Armando Maradona marcó la denominada Mano de Dios y posteriormente firmó el llamado Gol del Siglo.
Argentina remontó en los últimos minutos
Inglaterra parecía tener controlada la semifinal después de que Anthony Gordon abrió el marcador durante el segundo tiempo. Los europeos mantuvieron la ventaja hasta el tramo final, pero el vigente campeón aumentó la presión y terminó protagonizando una reacción memorable.
Enzo Fernández igualó al minuto 85 con un disparo desde fuera del área. Cuando el duelo parecía dirigirse al tiempo extra, Lionel Messi mandó un centro que Lautaro Martínez conectó de cabeza durante la compensación para sellar el 2-1.
La remontada colocó a los dirigidos por Lionel Scaloni en la final contra España, pero la exhibición de la manta trasladó rápidamente la conversación desde el resultado hacia el terreno político.
¿FIFA podría sancionar a Argentina?
Sí existe la posibilidad de que FIFA analice el episodio, aunque mostrar la manta no genera automáticamente un castigo. Hasta el momento no se ha comunicado públicamente la apertura de un expediente disciplinario contra la Asociación del Futbol Argentino o los jugadores involucrados.
El caso adquiere mayor relevancia porque, antes de la semifinal, se había anunciado que los aficionados no podrían ingresar al inmueble con banderas o carteles relacionados con las Malvinas, debido a que podían considerarse mensajes políticos capaces de elevar la tensión.
El Código Disciplinario de FIFA considera inapropiado utilizar palabras, gestos u objetos para transmitir contenidos de naturaleza política, ideológica, religiosa u ofensiva dentro de un evento deportivo.
La normativa también establece que las federaciones pueden responder por la conducta de sus futbolistas, oficiales o seguidores.
Las Reglas de Juego igualmente prohíben que la indumentaria contenga consignas políticas, religiosas o personales, aunque en esta ocasión el mensaje apareció en una manta durante la celebración posterior y no formaba parte del uniforme. Por ello, correspondería al Comité Disciplinario determinar qué disposición resulta aplicable.
En caso de abrirse un procedimiento, los protagonistas podrían recibir una advertencia, reprimenda, multa o incluso una suspensión. Para la federación argentina, el abanico reglamentario incluye sanciones económicas y otras medidas institucionales.
Un castigo como la pérdida de la semifinal, la exclusión del Mundial o la prohibición de disputar la final aparece dentro de las facultades generales previstas para casos graves, pero resultaría una medida extraordinaria y no automática.
A partir del reglamento, el escenario más probable, si FIFA decide intervenir, sería una multa o apercibimiento para la AFA, además de una posible penalización individual para quienes participaron directamente. Esa valoración es una proyección y no una resolución oficial.
Por ahora, Argentina conserva su lugar ante España y continúa concentrada en conquistar el bicampeonato. No obstante, la manta convirtió una celebración deportiva en un nuevo capítulo de la tensión histórica con Inglaterra.