De nuevo resurge la promesa de rescate del Río Sonora desde el Gobierno federal y se anuncian 352 millones de pesos para este año para el saneamiento y potabilización del agua.
Ahora, el proyecto del director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, es incluir plantas potabilizadoras, sistemas de desinfección y acciones coordinadas con municipios y el Gobierno estatal.
El Río Sonora se coloca de esa forma en la agenda federal como parte de un programa que se realizará en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a cargo de Alicia Bárcena. Ambas dependencias buscarán el saneamiento y rescate ecológico de los ríos más contaminados del País, que pretende una inversión histórica de 20 mil millones de pesos durante todo el sexenio.
Hay quienes aplauden este nuevo plan, pero otros esperarán a que eso se cumpla porque señalan que el Río Sonora arrastra desde hace años una larga lista de compromisos para su restauración integral con sumas millonarias, obras y programas de atención a los pobladores afectados por el derrame de desechos tóxicos de la minera en Cananea ocurrido en agosto de 2014, que contaminó ese cauce y fue una tragedia ambiental histórica.
Los 30 socavones reparados en lo que va de la temporada de lluvias exhibe los grandes problemas de la red sanitaria de la ciudad, que exigen acciones y presupuesto para reforzar esta infraestructura.
El colapso en el bulevar Quintero Arce, donde incluso cayó un vehículo, está en proceso de reparación al igual que otros hundimientos que están frente a la Universidad de Sonora y otra más en Paseo Río Sonora.
Lo que sostiene el gerente de Alcantarillado y Saneamiento de Agua de Hermosillo, Miguel
Ángel Santana Corrales, es que el problema fue provocado por lluvias extraordinarias, tuberías con más de medio siglo de servicio y el desgaste natural de la infraestructura, pero los cuestionamientos también han surgido, si se conocía la vulnerabilidad de esas zonas y el por qué no se habían realizado antes.
La expectativa de la población es que las autoridades se anticipen a estos problemas con mantenimiento o reparación porque las lluvias continuarán y con ello los socavones, que representan un riesgo.
En la revisión del T-MEC, la seguridad en México se ha convertido para Estados Unidos en un asunto de alto interés y eso lo reconocen los dirigentes de los organismos cúpula del sector privado del País.
La violencia e inseguridad no sólo preocupa a los mexicanos sino también a los estadounidenses y será un punto “extra comercial” en la próxima ronda de revisiones del acuerdo trilateral, coinciden los presidentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Cortina Gallardo, y Jorge Esteve Recolons, del Consejo Nacional Agropecuario.
De esa forma, explican que la seguridad aparece como una variable adicional a las reglas de origen o las cadenas de suministro, por lo que ese cambio de escenario obliga a replantear la estrategia de México.
Cortina Gallardo advierte que mientras Washington no observe avances en materia de seguridad, difícilmente tendrá incentivos para flexibilizar su postura comercial, después de que Estados Unidos decidió no renovar el T-MEC de manera automática por 16 años.
Por esto, tanto los organismos empresariales como la Secretaría de Economía, a cargo de Marcelo Ebrard, van a esas negociaciones con una agenda común para dar una señal de coordinación institucional, pero saben que el problema de la seguridad pesa en el acuerdo con el Gobierno del presidente Donald Trump.