Parte del llamado "muro flotante" de Donald Trump para evitar el cruce de migrantes por el Río Bravo, compuesto por unas cien boyas tubulares, pasó sin incidentes cerca de la medianoche bajo los puentes 1 y 2 de Piedras Negras-Eagle Pass.
La barrera de boyas, que cada una pesa una tonelada, fue afectada por la crecida del río y amenazaba la integridad de los puentes, por lo que los Alcaldes de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, y de Eagle Pass, Aaron Valdez, se coordinaron para cerrar anoche los cruces binacionales.
Ante decenas de ciudadanos que acudieron a presenciar el evento, cerca de la medianoche, tiempo local, comenzaron a pasar las boyas tubulares arrastradas por la corriente, entre las columnas de los puentes internacionales.
Algunas de las boyas impactaron contra las columnas, pero debido al incremento en el cauce del Río Bravo, muchas de ellas tenían maleza, basura y cañas que habrían servido para amortiguar el impacto.
El Alcalde de Piedras Negras había informado previamente que cerca de 100 boyas se habían soltado aguas arriba y podrían presentar un riesgo para la integridad de los puentes.
Luego del paso de las boyas, a modo de broma, Rodríguez dio por finalizado el "Boya Fest", debido a la presencia de ciudadanos y vendedores ambulantes que se concentraron en el parque cerca del Río entre los dos puentes.
Poco después de la 1:00 de la madrugada fue reabierto el paso en el Puente Internacional 2, mientras que el Puente 1 permanecía cerrado la mañana de este viernes.
Las intensas lluvias que se han presentado en Acuña, Coahuila, y en parte de Texas, han provocado una crecida del Río Bravo, que por sí sola no tendría riesgo, pero la fuerza de la corriente desprendió parte del "muro flotante", que ahora pasará bajo los puentes de Colombia, Nuevo León, y los de Tamaulipas.
El "muro flotante" es un proyecto iniciado por el Gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, y ha sido expandido por el Presidente Donald Trump desde que regresó a la Casa Blanca.