La estructura tradicional del futbol ha enfrentado un reto sin precedentes durante el Mundial 2026 debido a la implementación de las pausas de hidratación obligatorias. A pocas horas de la gran final entre España y Argentina, el Director de Desarrollo Global del Futbol de la FIFA, Arsène Wenger, reconoció que esta medida ha generado una profunda división de opiniones y que el organismo realizará una evaluación exhaustiva para decidir si se mantiene en futuras ediciones.
El formato establecido para este torneo consistió en interrupciones de tres minutos a mitad de cada tiempo en todos los encuentros, sin importar las condiciones climáticas o si el estadio contaba con techo retráctil. Aunque la FIFA justificó la medida como una forma de proteger el bienestar y la salud de los futbolistas ante el esfuerzo físico extremo, la aceptación por parte de expertos y aficionados no fue unánime.
Las críticas llegaron desde los banquillos. El seleccionador de Uruguay, Marcelo Bielsa, fue tajante al señalar que estas pausas “destruyeron la esencia cultural” del deporte y no aportaron nada al juego. Por su parte, Thomas Tuchel, técnico de Inglaterra, advirtió que las interrupciones tuvieron un impacto negativo mayor al previsto, rompiendo drásticamente el ritmo de los partidos. Incluso figuras como Virgil van Dijk cuestionaron su uso en condiciones de clima fresco o en recintos cubiertos, donde la necesidad médica de hidratación no era tan evidente.
Jugadores toman una pausa de hidratación en el encuentro entre Francia e Irak en el Grupo I de la Copa Mundial el lunes 22 de junio del 2026. (AP Foto/Matt Slocum) | Source : Matt SlocumMás allá de lo deportivo, la polémica escaló al ámbito comercial. Diversos aficionados interpretaron estas pausas como una ventana estratégica para incrementar los ingresos publicitarios, permitiendo a las cadenas de televisión insertar anuncios de más de dos minutos. A pesar de los cuestionamientos, Wenger defendió que, en su opinión, los descansos no influyeron en los resultados finales de la competición.
Por el contrario, el técnico español Luis de la Fuente se mostró a favor, destacando que estas pausas ofrecen un respiro vital para mantener el máximo nivel competitivo bajo altas temperaturas. Con el torneo llegando a su fin, la FIFA se prepara para un análisis en profundidad; el futuro de este concepto dependerá de si el organismo prioriza la fluidez del espectáculo o la protección médica.