La selección española de fútbol afronta este domingo en la ciudad de Nueva York una de las citas más trascendentales de toda su trayectoria deportiva. El combinado dirigido por Luis de la Fuente medirá sus fuerzas con la escuadra de Argentina en la gran final de la Copa del Mundo de 2026, un duelo inédito en los analises de los partidos decisivos del certamen de la Fifa. El equipo nacional selló su billete para el MetLife Stadium tras completar una soberbia actuación en semifinales ante Francia, doblegando al cuadro galo por un marcador de cero a dos gracias a los aciertos anotadores de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro.
La cita dominical en tierras norteamericanas representará la decimoquinta final oficial en la historia del combinado absoluto de la Roja entre todas las competiciones internacionales de selecciones. El balance general de la delegación española en este tipo de compromisos por el campeonato arroja un saldo sumamente positivo de ocho triunfos y seis derrotas. El recuerdo más imborrable para los aficionados locales se remonta al once de julio del año 2010 en Johannesburgo, fecha en la que el centrocampista Andrés Iniesta batió la portería de Países Bajos en la prórroga para bordar la primera estrella dorada en el escudo.
El rendimiento histórico de España en las finales de la Eurocopa ofrece unos registros prácticamente perfectos, habiendo cosechado cuatro coronas europeas y una única derrota a lo largo de las décadas. El primer éxito continental llegó en 1964 en el estadio Santiago Bernabéu frente a la delegación de la Unión Soviética, mientras que la única cruz del torneo se vivió en 1984 ante la anfitriona Francia. Posteriormente, el ciclo glorioso del fútbol nacional encadenó los títulos de 2008 ante Alemania y 2012 frente a Italia, sumando el reciente trofeo de 2024 conquistado en Berlín de la mano del propio estratega riojano.
La andadura en la moderna Nations League también ha visto a la Roja convertirse en una invitada habitual del partido por la copa, disputando tres de las cuatro finales organizadas. El combinado nacional cayó con enorme polémica arbitral ante Francia en la edición del año 2021, pero logró desquitarse en 2023 al superar a Croacia en una emocionante tanda de penaltis. La suerte desde los once metros fue esquiva en la posterior final del año 2025, donde el cuadro de Portugal se alzó con la victoria tras un disputado empate a dos tantos durante el tiempo reglamentario.
Por lo que respecta a la extinta Copa Confederaciones de la Fifa, las estadísticas españolas guardan el amargo recuerdo de una abultada derrota en el mítico césped de Maracaná. En el verano de 2013, la poderosa selección de Brasil penalizó los desajustes defensivos del bloque de Vicente del Bosque con un contundente tres a cero que anticipaba el fin de un ciclo irrepetible. Con estos antecedentes tan variados en la maleta, el grupo actual viaja a Nueva Jersey con la intención de demostrar que están listos para inaugurar una nueva época de éxitos en el panorama internacional.
La herencia de las citas olímpicas en la columna vertebral del equipo actual
El historial de las grandes citas del fútbol español se completa con las cuatro finales disputadas en el marco de los Juegos Olímpicos, dos de ellas celebradas en la presente década. El primer gran hito de la categoría aconteció en Barcelona 1992 con la conquista de la medalla de oro frente a Polonia, seguido de la plata obtenida en Sídney 2000 ante Camerún. En la cita de Tokio 2021, un bloque dirigido precisamente por Luis de la Fuente se colgó la medalla de plata tras ceder en la prórroga ante Brasil, un torneo que sirvió de escaparate para la consolidación de las jóvenes promesas actuales.
Aquel vestuario de la cita olímpica en tierras japonesas contaba con la presencia de ocho futbolistas que hoy forman parte activa de la expedición nacional en la Copa del Mundo norteamericana. Hombres de la total confianza del seleccionador como Unai Simón, Eric García, Marc Cucurella, Martín Zubimendi, Mikel Merino, Pedri, Dani Olmo y Mikel Oyarzabal repiten presencia en una final con el deseo de cambiar el desenlace previo. La oportunidad de revancha para el balompié de formación se materializó en París 2024, donde España se adjudicó la medalla de oro tras derrotar a Francia por cinco a tres.
El preparador riojano ha aprovechado las horas previas al compromiso definitivo para mandar un mensaje de total tranquilidad y confianza a sus pupilos en las salas del hotel de concentración. De la Fuente insiste en la importancia de mantener la fidelidad absoluta a la propuesta futbolística asociativa y al ritmo dinámico que les ha permitido sortear los obstáculos del cuadro del torneo. El seleccionador nacional considera que la madurez mental del grupo y el compromiso solidario en las coberturas defensivas serán los argumentos clave para contrarrestar el talento diferencial del capitán argentino.
En el vestuario de la Roja se respira una atmósfera de enorme concentración mezclada con la lógica ilusión de los debutantes en una gran cita del planeta del fútbol. Los jugadores veteranos intentan aconsejar a los integrantes más jóvenes de la plantilla para rebajar los niveles de ansiedad y asegurar que el rendimiento sobre el césped sea lo más limpio posible. El plan de trabajo del cuerpo técnico contempla una última sesión de activación en el gimnasio antes del traslado en autobús hacia las instalaciones del MetLife Stadium en la tarde del domingo.
Con los preparativos organizativos listos en la ciudad de Nueva York y los aficionados de ambos países abrotando las avenidas principales, la cuenta atrás para el inicio del espectáculo entra en su fase decisiva. España buscará apoyarse en su rico historial de partidos por el título para sumar la segunda estrella mundial a sus vitrinas y confirmar el dominio del fútbol europeo actual. El silbato inicial marcará el comienzo de noventa minutos de máxima intensidad donde los hombres de Luis de la Fuente intentarán escribir la página más gloriosa de la andadura deportiva nacional. @mundiario