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El Diario 19 Jul, 2026 08:02

Insisten padres en inocencia de su hijo

Ciudad Juárez.- Mientras la Fiscalía General de la República (FGR) continúa con el desahogo de testimonios en el juicio oral por terrorismo derivado de los ataques del 11 de agosto de 2022, conocidos como el “Jueves Negro”, los padres de Jorge Antonio C. B., uno de los dos acusados, sostienen que su hijo es inocente, que fue víctima de tortura durante su detención y que el proceso penal ha estado viciado desde su inicio.

En entrevista con El Diario, René Alberto Cortés Huerta, padre del señalado, aseguró que durante los casi cuatro años que ha permanecido privado de la libertad, su familia ha enfrentado un desgaste emocional, físico y económico que, dijo, se agravó por el traslado de su hijo a un penal en la ciudad de Chihuahua y por no contar con recursos para contratar una defensa particular.

“Nos está acabando moralmente, en la salud, como no tiene idea”, expresó el padre del acusado.

Jorge Antonio C. B. enfrenta juicio junto con Juan Carlos V. por el delito de terrorismo. La Fiscalía sostiene que ambos participaron en hechos violentos registrados el 11 de agosto de 2022, cuando una serie de incendios y ataques armados contra comercios y civiles dejaron múltiples víctimas en Ciudad Juárez, tras un motín ocurrido en el Cereso Estatal número 3.

En específico, a Juan Carlos lo acusan de haber instigado el incendio de un camión de transporte público ubicado en las calles Rivera de Delicias y Rivera de Tepeyac en Riberas del Bravo Etapa 8. Mientras que a Jorge Antonio la Fiscalía le adjudica la ejecución de ese plan.

‘Lo metieron en un tanque de agua’

René Cortés afirmó que, tras la detención de su hijo el día de los hechos por parte de policías municipales, éste presentó lesiones que quedaron documentadas en un dictamen elaborado bajo el Protocolo de Estambul y afirmó que Jorge Antonio le relató haber sido golpeado y sometido durante su captura.

“Lo golpearon muy feo… salió hinchado de los glúteos; lo metieron en un tanque de agua”, aseguró.

También cuestionó el desarrollo de la investigación y sostuvo que únicamente su hijo fue llevado ante un juez, pese a que, según dijo, ese día fueron detenidas otras dos personas que posteriormente quedaron en libertad. Añadió que Jorge Antonio pidió que se obtuvieran videos de cámaras de seguridad que, afirma, nunca fueron incorporados a la investigación.

El padre relató que cuando una de sus hijas intentó ver a su hermano, personal del Ministerio Público Estatal le comentó que lo habían trasladado a la ciudad de Chihuahua y que el caso ya se había vuelto político.

“Tu hermano es inocente… pero desafortunadamente el caso ya se hizo político”, fue la frase que le dijeron a la hermana de Jorge Antonio, afirmó el padre.

La familia es originaria de Orizaba, Veracruz. René Cortés contó que llegó hace más de dos décadas a Ciudad Juárez junto con su esposa y sus hijos, quienes eran pequeños, para trabajar en la industria maquiladora. Señaló que desde entonces su familia ha vivido en esta ciudad y que él ha participado en actividades comunitarias en la colonia Riberas del Bravo.

“Nosotros toda la vida hemos trabajado, me da impotencia y tristeza porque somos gente humilde y trabajamos al día”, dijo con voz quebrada para abrir paso a un breve llanto.

Afectados emocional, económica y físicamente

Según su testimonio, el traslado al penal de Chihuahua también incrementó los gastos familiares, ya que cada visita representaba un desembolso cercano a los cinco mil pesos entre transporte, hospedaje y alimentos, motivo por el que únicamente podían acudir dos veces al año.

El padre añadió que el proceso también ha afectado la salud de ambos. Señaló que él ha presentado problemas de visión, además de episodios relacionados con la presión arterial y la glucosa, mientras que su esposa dejó de trabajar debido a complicaciones físicas que, aseguró, se agravaron durante estos años.

Respecto al juicio que actualmente se desarrolla, Cortés dijo sentir impotencia al escuchar los testimonios presentados por la Fiscalía, pues considera que ninguno ha señalado directamente a su hijo como participante en los ataques.

“Yo le juro que si supiera que mi hijo hizo eso, yo no me pararía ahí”, afirmó.

Agregó que la familia continuará respaldando la defensa de Jorge Antonio durante el juicio y que, de ser necesario, buscará agotar las instancias legales hasta sus últimas consecuencias.

“Estamos en manos de Dios. Y si se trata de llegar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo vamos a hacer como padres”, concluyó.

Un juicio que descansa los fines de semana

Tras tres jornadas maratónicas de audiencia, el juicio oral por terrorismo ya acumula 26 horas con 18 minutos de desahogo de testimonios y dos series fotográficas como medios de prueba formales.

Durante ese tiempo han comparecido agentes investigadores, custodios, ministerios públicos y testigos presenciales de los hechos, quienes han declarado sobre los ataques registrados en el Cereso Estatal número 3, una gasolinera, así como en una tienda Rapiditos Bip Bip y un Circle K.

La Fiscalía General de la República prevé presentar a 132 testigos y, hasta el momento, alrededor de 33 ya rindieron declaración. Aunque el juicio debe desarrollarse bajo los principios de continuidad y concentración previstos en la Constitución y el Código Nacional de Procedimientos Penales, fue pausado durante todo el fin de semana para reanudar mañana lunes 20 de julio.

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