El Estado de México, una de las entidades con mayores problemas de abastecimiento de agua del país, busca adecuar su legislación a la nueva política hídrica nacional. Con ese objetivo, el coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Congreso mexiquense, José Alberto Couttolenc, sostuvo una reunión de trabajo con autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El encuentro se da en un contexto en el que el Valle de México enfrenta uno de los mayores desafíos hídricos del país, debido al crecimiento urbano, la sobreexplotación de los acuíferos, el deterioro de la infraestructura y los efectos cada vez más frecuentes de las sequías derivadas del cambio climático.
De acuerdo con especialistas, además de registrar pérdidas de millones de litros por fugas en las redes de distribución, el Estado de México concentra municipios donde el suministro es intermitente y miles de familias dependen de pipas para acceder al agua potable.
Durante la reunión, las y los legisladores del PVEM dialogaron con el subdirector general jurídico de Conagua, Óscar Zavala, para analizar la armonización de la Ley del Agua para el Estado de México y Municipios con la nueva Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales.
Couttolenc afirmó que la actualización del marco jurídico debe ir más allá de un cambio administrativo y convertirse en una herramienta para atender problemas cotidianos como las interrupciones en el servicio, las fugas, la contaminación de cuerpos de agua, la infraestructura obsoleta y la desigualdad en el acceso al recurso.
“México está entrando en una nueva etapa en la gestión del agua y el Estado de México no puede limitarse a observarla. Buscamos ser de las primeras entidades en traducir esta reforma en trabajos más eficaces, reglas claras y resultados que se sientan en los hogares”, señaló.
Un reto nacional
La reunión ocurre mientras México enfrenta una creciente presión sobre sus recursos hídricos. Diversas regiones del país padecen sequías recurrentes, presas con bajos niveles de almacenamiento y una demanda cada vez mayor por parte de la población, la industria y el sector agrícola.
En el caso del Valle de México, el desafío es aún mayor debido a la dependencia del Sistema Cutzamala, la sobreexplotación de los acuíferos y una red hidráulica que pierde un porcentaje importante del agua potable antes de llegar a los hogares.
Ante este panorama, representantes del PVEM y de Conagua coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno para garantizar el derecho humano al agua y acelerar la implementación de la nueva política hídrica nacional.
“El agua es una prioridad nacional y desde el Estado de México estamos dispuestos a asumir nuestra responsabilidad”, concluyó Couttolenc.