Fitch Ratings advirtió que la incertidumbre generada por el cambio hacia revisiones anuales del T-MEC podría dificultar la llegada de inversión privada a México y obligar a Pemex y CFE a asumir una mayor parte de los proyectos previstos en el Plan México 2030.
De acuerdo con El Universal, la calificadora considera que, si el gobierno no logra atraer suficiente capital privado, las dos empresas productivas del Estado podrían convertirse en los principales vehículos para impulsar la agenda de infraestructura. Eso aumentaría el riesgo de deterioro en sus perfiles financieros.
La advertencia ocurre en un contexto en el que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá se mantiene vigente, pero quedó sujeto a revisiones anuales después de que no se concretó una renovación por 16 años. El gobierno federal ha señalado que el acuerdo continúa hasta 2036 bajo este mecanismo de revisión.
Para Fitch, el problema no es la desaparición inmediata del T-MEC, sino la incertidumbre que deja una revisión constante sobre las reglas comerciales. Ese ambiente puede dificultar decisiones de inversión de largo plazo, especialmente en sectores donde se requieren montos elevados y certidumbre jurídica.
¿Qué advirtió Fitch sobre Pemex y CFE?
Fitch señaló que un menor apetito de inversión privada podría complicar los objetivos del gobierno federal para detonar proyectos de infraestructura mediante capital mixto.
Si ese capital no llega al ritmo esperado, Pemex y CFE podrían asumir una parte mayor de los proyectos relacionados con energía e infraestructura.
La calificadora considera que ese escenario presionaría más a las empresas estatales, porque ambas ya enfrentan necesidades de inversión elevadas.
En el caso de CFE, Fitch destacó un plan de expansión para el periodo 2026-2030 con inversiones por 28 mil 200 millones de dólares para incorporar 12.6 gigawatts de capacidad de generación eléctrica.
Para Pemex, la agencia proyecta inversiones promedio cercanas a 12 mil millones de dólares anuales y estima que la petrolera seguirá dependiendo del respaldo del gobierno federal.
FOTO DE ARCHIVO. El logotipo de Pemex se ve en su sede en Ciudad de México, México 20 de abril de 2020. REUTERS/Edgard Garrido¿Por qué el T-MEC puede afectar la inversión privada?
El T-MEC no terminó, pero el nuevo escenario de revisiones anuales mantiene abierta la discusión sobre sus reglas y continuidad.
Fitch explicó que este esquema conserva las reglas comerciales actuales, pero las deja sujetas a una incertidumbre continua. En un reporte citado por El CEO, la agencia señaló:
Esto esencialmente preserva el statu quo al mantener las reglas comerciales actuales, pero sujetas a una incertidumbre continua”.
Ese punto importa porque muchas empresas deciden inversiones con horizontes de varios años.
Si cada año existe la posibilidad de nuevas tensiones o ajustes en el tratado, algunas compañías pueden retrasar proyectos, reducir montos o exigir condiciones más claras antes de invertir.
Fitch no prevé que la no renovación automática del T-MEC genere por sí sola acciones negativas sobre las calificaciones crediticias de las empresas mexicanas. Sin embargo, sí anticipa que el entorno ampliará la distancia entre compañías con balances sólidos y empresas con perfiles más presionados.
¿Qué contempla el Plan México 2030?
El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030 contempla una inversión pública y mixta de 5.6 billones de pesos en ocho sectores estratégicos: energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos.
De acuerdo con Fitch, el plan incluye alrededor de mil 500 proyectos, con una concentración importante en energía y transporte. La calificadora señaló que 54% corresponde al sector energético y 36% al sector transporte.
El reto está en que la participación privada sigue limitada porque aún faltan definiciones sobre financiamiento, rentabilidad, distribución de riesgos y mecanismos confiables para resolver controversias.
Para la calificadora, esas dudas pueden pesar más si se combinan con la incertidumbre comercial del T-MEC.
¿Qué riesgos ve Fitch para Pemex?
Fitch considera que Pemex llega a este escenario con presiones acumuladas por años de baja inversión y deterioro operativo.
Aunque el aumento reciente en los precios internacionales del petróleo puede fortalecer su flujo de efectivo, la calificadora prevé que la empresa seguirá dependiendo del apoyo federal.
La agencia estima que el gobierno destinará más de 10 mil millones de dólares en apoyos a Pemex durante 2026 para cubrir servicio de deuda y necesidades de liquidez.
Esto significa que, si Pemex además debe cargar con más inversión del Plan México 2030, su margen financiero podría reducirse.
El riesgo no es solo operativo. También puede trasladarse al gobierno federal, porque una mayor dependencia de Pemex implica mayores presiones sobre recursos públicos.
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¿Qué riesgos ve Fitch para la CFE?
En el caso de la CFE, el punto central es el tamaño de su plan de expansión.
Fitch estima que el gasto de capital de la empresa representará alrededor de 20% de sus ingresos y que su flujo de caja libre permanecerá en terreno negativo durante todo el periodo 2026-2030.
Esto no significa que la CFE no pueda invertir, sino que el esfuerzo financiero será elevado.
Si la empresa debe asumir una proporción mayor de los proyectos por falta de inversión privada, la presión sobre sus finanzas podría aumentar.
CFE |FOTO: BANCO DIGITAL¿Qué significa para México?
La advertencia de Fitch apunta a un problema práctico: si el capital privado no participa con fuerza, el gobierno tendría que decidir si reduce el ritmo de los proyectos, cambia su diseño financiero o apoya más a las empresas estatales.
Para los inversionistas, el punto clave será la certidumbre.
Para Pemex y CFE, el desafío será sostener inversiones elevadas sin deteriorar más sus indicadores financieros.
Para el gobierno, el reto será convertir el Plan México 2030 en proyectos financiables, con reglas claras y condiciones que reduzcan el impacto de la incertidumbre comercial.