Óscar Zavala Gamboa volvió a poner sobre la mesa uno de los temas que más preocupan al país: el agua. El subdirector general jurídico de Conagua recibió en una mesa de trabajo a Pepe Couttolenc y a la bancada del Partido Verde en el Congreso del Estado de México para comenzar a delinear la armonización de la legislación mexiquense con la nueva política hídrica nacional. Más allá del protocolo, el encuentro deja ver que el Edomex busca tomar la delantera en la implementación de las reformas en un momento en que la crisis del agua golpea con fuerza al Valle de México, donde las fugas, la sobreexplotación de acuíferos y el suministro intermitente siguen siendo dolores de cabeza para millones de habitantes. Habrá que seguir de cerca si esta coordinación entre Conagua y el Congreso mexiquense logra traducirse en cambios concretos y no se queda únicamente en buenas intenciones.
Richard Millán volvió a hacer las maletas con destino a París. El alcalde de Elota asegura que el viaje tiene como propósito promocionar las bondades turísticas y económicas de su municipio, aunque la gira no ha pasado desapercibida por el contraste con la realidad que vive esa región de Sinaloa, una de las más golpeadas por la violencia del crimen organizado en los últimos meses. Elota ya había acaparado reflectores nacionales cuando su entonces alcaldesa, Ana Karen Val Medina, logró que el expresidente Andrés Manuel López Obrador le dedicara un sonoro “¡Viva Elota!” durante una ceremonia en Palacio Nacional. Ahora, la atención vuelve a centrarse en el municipio, pero por un viaje internacional que seguramente dará de qué hablar.
Rodrigo Reyes Mugüerza abrió una nueva línea de sospecha en torno al multihomicidio que sacudió a Zacatecas. El secretario general de Gobierno reveló que las investigaciones no descartan una red d extorsión e, incluso, la posible participación o colusión de funcionarios públicos en el asesinato de 10 personas. La declaración eleva la presión sobre las autoridades estatales, pues de confirmarse, el caso dejaría de ser únicamente un episodio de violencia criminal para exhibir una eventual infiltración del crimen en estructuras gubernamentales. Por ahora, las indagatorias siguen abiertas, pero el mensaje es claro: nadie está descartado.