
NUEVA YORK- Un tiroteo en Boston. Un robo de auto en Washington, D.C. Un asalto en Nueva York. Todos se cometieron con armas compradas en el sur de Estados Unidos y traficadas hacia el norte, a ciudades con algunas de las leyes sobre armas de fuego más estrictas del país, según documentos judiciales recopilados por el grupo Everytown for Gun Safety.
El nuevo informe del grupo arroja luz sobre una forma clave en que las armas pasan de los estantes de tiendas legítimas a las escenas del crimen: personas, conocidas como compradores testaferros, adquieren armas legalmente y las revenden en el mercado negro. En el informe se da seguimiento a más de 250 armas compradas a lo largo de tres años en casi dos docenas de tiendas de la cadena Academy Sports + Outdoors, uno de distintos vendedores de armas donde compradores testaferros condenados adquirieron armas.