La llegada de Supergirl estaba llamada a demostrar que el nuevo proyecto liderado por James Gunn tenía recorrido más allá del éxito inicial de Superman. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. La película centrada en Kara Zor-El no ha conseguido despertar el entusiasmo del público ni convencer a la crítica, situándose rápidamente entre los grandes fracasos comerciales del verano.
La respuesta en taquilla ha quedado muy lejos de las previsiones del estudio y ha obligado a Warner Bros. a modificar su estrategia apenas un mes después del estreno.
En la industria del cine existe una señal difícil de interpretar de otra manera: cuando una superproducción abandona tan pronto las salas para llegar al mercado digital suele significar que su recorrido comercial está prácticamente agotado. Eso es precisamente lo que ocurrirá con Supergirl.
Warner ha decidido adelantar su disponibilidad para compra y alquiler en plataformas digitales apenas unas semanas después de su estreno cinematográfico, una decisión que busca recuperar parte de la inversión mientras el interés del público sigue vivo.
Posteriormente, la película también desembarcará en HBO Max, aunque la plataforma todavía no ha confirmado la fecha oficial de incorporación a su catálogo.
Una taquilla que no ha estado a la altura
Las cifras explican por sí solas la rapidez de esta decisión. A pesar del enorme despliegue promocional y del atractivo de presentar a una de las heroínas más importantes del universo DC, la recaudación mundial se ha quedado muy lejos de lo necesario para rentabilizar una producción de estas dimensiones.
Con un presupuesto superior a los 170 millones de dólares, al que hay que añadir una potente campaña internacional de marketing, diversos analistas estiman que las pérdidas finales podrían alcanzar cifras muy elevadas para Warner Bros.
El resultado supone un importante revés para un estudio que aspiraba a recuperar la confianza del público después de años marcados por estrenos irregulares y cambios constantes de rumbo.
Milly Alcock no logra repetir el impulso de Superman
Uno de los principales atractivos de la película era el debut de Alcock como Kara Zor-El. La actriz, que había despertado una enorme expectación tras sus trabajos anteriores, asumía el reto de convertirse en uno de los nuevos rostros del universo DC. Sin embargo, ni su interpretación ni el regreso al universo inaugurado por Superman han conseguido generar el fenómeno que esperaba Warner.
La acogida ha sido mucho más fría de lo previsto, tanto entre la crítica especializada como entre los aficionados al cine de superhéroes. El caso de Supergirl vuelve a alimentar un debate que lleva años acompañando a Hollywood: el desgaste del cine de superhéroes. Después de más de una década dominando la taquilla mundial, muchas producciones del género ya no logran movilizar al público con la misma facilidad.
Los espectadores parecen exigir ahora propuestas más originales, historias diferentes o personajes capaces de aportar algo realmente nuevo a un universo cinematográfico cada vez más saturado. El fracaso comercial de esta película refuerza esa sensación de que las grandes franquicias ya no tienen garantizado el éxito únicamente por llevar el sello de Marvel o DC.
James Gunn mantiene el rumbo pese al revés
Pese al resultado, desde DC Studios insisten en que los planes no cambian. Gunn continúa desarrollando la hoja de ruta diseñada para reconstruir el universo cinematográfico de la compañía y ya prepara los siguientes proyectos que ampliarán esta nueva etapa. Entre ellos figura Clayface, una apuesta con un tono mucho más cercano al cine de terror, además de una nueva película protagonizada por Superman que servirá para seguir desarrollando este reinicio.
La estrategia pasa por mantener la confianza en el proyecto a largo plazo, aunque el camino haya comenzado con más obstáculos de los previstos.
Con el estreno digital a la vuelta de la esquina, Warner espera que Supergirl encuentre una segunda oportunidad lejos de las salas de cine. No sería la primera vez que una producción con resultados discretos en taquilla logra conquistar a una nueva audiencia gracias al consumo doméstico.
Sin embargo, el rápido cambio de estrategia refleja hasta qué punto el estudio necesitaba reaccionar ante un estreno que estaba llamado a impulsar el renacimiento de DC y que, por el momento, ha terminado convirtiéndose en una de las mayores decepciones cinematográficas del año.
La incógnita ahora es si el público dará una segunda oportunidad a Kara Zor-El desde el sofá o si este tropiezo acabará marcando el futuro inmediato del nuevo universo de superhéroes de DC. @mundiario