El fuerte aumento de los precios del combustible provocado por la guerra en Medio Oriente ya impacta directamente a las empresas, eleva costos operativos y comienza a reflejarse en la desaceleración económica global. El conflicto, que inició tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha alterado el suministro energético y generado incertidumbre en los mercados.De acuerdo con datos de S&P Global Market Intelligence, los efectos ya se observan en indicadores clave como el PMI, que mide la actividad empresarial.
Cómo la guerra en Medio Oriente disparó los costos energéticos
De acuerdo con AFP, el incremento en los costos del petróleo se explica por la interrupción en una de las rutas más importantes del mundo: el Estrecho de Ormuz, zona estratégica por donde transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global.
Tras el conflicto, Irán cerró de facto este paso, lo que provocó que los precios internacionales del crudo subieran más de 40%. Este encarecimiento del energético es el principal factor detrás del encarecimiento de combustibles, afectando cadenas de suministro y operaciones empresariales.
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Empresas reportan menor demanda y mayor presión en costos
El impacto del alza en combustibles no solo se refleja en precios, también en el comportamiento de los consumidores. Empresas de distintos sectores reportan menor demanda debido al aumento en el costo de vida.
“Los datos preliminares de la encuesta del PMI de marzo apuntan a una combinación poco deseable de menor crecimiento y aumento de la inflación tras el estallido de la guerra en Medio Oriente”, afirmó Chris Williamson.
El especialista agregó: “Las empresas informan de un impacto negativo en la demanda debido a la incertidumbre adicional y al efecto sobre el costo de la vida generado por el conflicto”.
PMI en Estados Unidos muestra desaceleración económica

En Estados Unidos, los indicadores ya reflejan el impacto del encarecimiento energético. El PMI compuesto cayó en marzo a 51.4 puntos, su nivel más bajo en 11 meses, frente a los 51.9 puntos registrados en febrero.
Aunque una lectura por encima de 50 aún indica crecimiento, la tendencia apunta a una desaceleración. El sector servicios fue el más afectado, mientras que el manufacturero mostró cierta recuperación.
Este comportamiento sugiere que el incremento en precios de la energía comienza a frenar la actividad económica.
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Europa enfrenta señales de estancamiento económico
La situación en la zona euro es similar. El PMI cayó a 50.5 puntos en marzo, su nivel más bajo en 10 meses, lo que indica un crecimiento casi detenido.
Este escenario refleja un debilitamiento de la demanda y un entorno económico presionado por el aumento de costos energéticos y la incertidumbre global.
“El PMI preliminar de la zona euro hace sonar las alarmas de la estanflación”, advirtió Williamson.
Qué es la estanflación y por qué preocupa a los mercados

La estanflación es un escenario económico complejo que combina bajo crecimiento con alta inflación. Esto representa un reto para los bancos centrales, ya que las medidas para controlar la inflación, como subir tasas de interés, pueden frenar aún más la economía.
En este contexto, el encarecimiento del combustible se convierte en un factor clave, ya que impacta tanto en los precios como en la actividad económica.
Qué se espera si continúan altos los precios del combustible
Especialistas advierten que, si el conflicto persiste y no se restablecen las rutas de suministro, el aumento en costos energéticos podría:
- Mantener la inflación elevada
- Reducir el consumo
- Frenar la inversión
- Aumentar el riesgo de recesión
El escenario dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la capacidad de los mercados para adaptarse a las restricciones energéticas.
Un conflicto con impacto global inmediato
El conflicto actual no solo tiene implicaciones geopolíticas, también económicas. La interrupción del flujo energético en una zona clave del mundo demuestra la dependencia global del petróleo y cómo cualquier alteración puede generar efectos inmediatos.
El fuerte incremento en combustibles es, hasta ahora, uno de los principales impactos visibles, con consecuencias directas en empresas, consumidores y economías nacionales.