No es que 2027 esté a la vuelta de la esquina, es que prácticamente ya comenzó. Aunque formalmente el proceso electoral arranca en septiembre para preparar los comicios de junio, el ambiente que se respira hoy ya es de contienda.
Morena, como ya es el sello de la casa, puso el desorden desde el 7 de marzo, cuando la presidenta del partido, Luisa María Alcalde, anunció los criterios para la selección de sus “coordinadores de defensa de la transformación”, que no son otra cosa más que sus virtuales precandidatos.
Eso sí, les leyó la cartilla y les indicó la prohibición de promover su imagen en espectaculares o anuncios –‘¿me estás oyendo Andrea Chávez allá en Chihuahua?’– y de utilizar recursos públicos o entregar despensas.
Como sea, el banderazo de salida ya está dado en Morena rumbo a la elección intermedia en la que se renovarán 17 gubernaturas, 500 diputados y cientos de ayuntamientos, más la segunda parte de la votación en el Poder Judicial.
Pero como dadas las rebeldías del Verde y el PT ya no podemos hablar de oficialismo unificado, el PVEM salió a presentar a sus propias corcholatas para las 17 gubernaturas, destacando el caso de la senadora Ruth González, esposa del actual gobernador de San Luis Potosí y a quien el líder de facto del partido, Manuel Velasco, impulsa para que suceda a su marido. Y advierte que si Morena no la apoya, por su candado contra el nepotismo, irían solos.
En el bando naranja, MC y su líder Jorge Álvarez Máynez traen desde hace semanas una intensa campaña para promover al senador Luis Donaldo Colosio como el candidato ideal para gobernar ya sea Nuevo León –estado que representa en la Cámara alta– o Sonora, su entidad natal y la de su padre. ¿Cómo así? ¿Qué pensarán los ciudadanos neoleoneses y los sonorenses de que al senador le daría lo mismo gobernar a unos o a otros? “Es curioso que un senador que representa un estado quiera ser gobernador de otro estado”, criticó Sheinbaum. “Igualito que cuando un tabasqueño (AMLO) quiso gobernar el entonces Distrito Federal”, le respondieron sus críticos en las redes.
La diferencia es que Colosio estaría buscando, en un mismo proceso electoral, gobernar ya sea un estado o el otro. Falta ver si el actual góber naranja de Nuevo León, Samuel García, logra imponer, con base en millones de pesos invertidos en imagen, a su esposa Mariana Rodríguez como su sucesora, y entonces a Colosio Jr. solo le quede el camino sonorense.
En el extremo derecho del tablero, el PAN no se quiso quedar atrás y también ya puso un pie en el proceso electoral, abriendo todas sus candidaturas a la ciudadanía y, además, usando el método de la encuesta, a la usanza morenista.
Arriesgado experimento el del PAN, pero quizá detrás de esa percepción que buscan dar de apertura a la ciudadanía, el verdadero motivo sea que su caballada está muy flaca y por ello deban buscar perfiles afuera.
Y por último, y no por ello menos importante, el que también ya está con el foco puesto en 2027 es el PRI, el otrora partidazo y hoy reducido a su mínima expresión. Mas no hay que dar por muerto al dinosaurio, puede que cuando despertemos siga ahí.
El llamado desesperado que lanzó su dirigente nacional, Alejandro Moreno, a la oposición para aliarse y frenar a Morena parece no haber tenido mucho eco en el PAN y mucho menos en MC, al grado de que Alito ya mejor volvió al pleito cantinero (“¡si te faltan, yo te presto!”) contra el dirigente Máynez.
Del banderazo de salida que el tricolor dio el 18 de marzo, llamaron la atención dos cosas. Una, que el PRI, siguiendo la estrategia morenista, designó a sus “defensores de México”, que no potenciales precandidatos (¡ay, ajá!) en todo el territorio nacional. Y sobre todo que esa estrategia será coordinada nada menos que por Rosario Robles Berlanga, titular de Sedesol y Sedatu en el peñanietismo, y quien estuvo presa tres años acusada de ejercicio indebido del servicio público en modalidad de omisión, en el caso de La Estafa Maestra.
Robles fue liberada al sostenerse que su caso debió ser perseguido por la vía administrativa y no penal, y quedó absuelta cuando la Corte desechó el recurso de revisión promovido por la Auditoría Superior.
Aun así, para algunos la sospecha de culpabilidad sigue pesando sobre la exlideresa perredista, pues su liberación se derivó de una falla procedimental, mas no quedó del todo resuelto si tuvo responsabilidad en los millonarios desvíos. En todo caso, se trata de un personaje desgastado, estigmatizado. Con esos antecedentes, ¿le ayudará ese fichaje a la ya de por sí deteriorada imagen del PRI? La pregunta me la responde un destacado integrante de la cúpula tricolor:
“Nosotros estamos seguros de que ella es una persona recta, que fue víctima de una persecución injusta y además ha servido a México en varias partes”.
Así que ‘No te preocupes, Rosario’ (Peña dixit). Ahí está el PRI para revivirte en la esfera pública. Y vaya que algo conocerá de operación electoral para que el priismo la haya colocado en esa posición. Allá ellos…
Y el segundo anuncio que llamó la atención fue que, según Alito, el PRI tiene ya avanzados acercamientos para lograr alianzas con PT y PVEM en los estados. “Hay diversos sectores de los partidos aliados del gobierno que están hartos” y “han escuchado las ofertas del PRI”, aseguró.
Me cuenta la fuente priista que esos acercamientos se han llevado a cabo sobre todo “en los estados del centro del país”, y recuerda que en 2010, con César Duarte, el PRI ganó Chihuahua en alianza con Verde y PT. En 2016, con Ignacio Peralta, se reeditó la coalición PRI-PVEM-PT que triunfó en Colima.
Así que inéditas no serían estas alianzas. Lo interesante será ver si los “aliados” de Morena tienen el descaro y las agallas de desafiar a la presidenta y acompañar al PRI en alguna aventura electoral y, sobre todo, a ver cómo les va.
Lo cierto aquí es que todo mundo, en el oficialismo y la oposición, ya está moviendo sus fichas, burlando las reglas electorales y arrastrando la atención pública a una competencia para la que, en el calendario, aún falta mucho.