
De cara a la Copa del Mundo 2026, México y sus ciudades sede enfrentan un escenario complejo en materia de propiedad intelectual, marcado por el aumento de la piratería, fenómeno que genera pérdidas anuales por 43 mil millones de pesos, de acuerdo con la firma legal especializada Arochi & Lindner.
Diana Martínez, counsel de la firma, explicó en entrevista para VANGUARDIA que el torneo se desarrollará en un contexto internacional y económico retador, influido por las renegociaciones del T-MEC y el entorno político actual. Se estima que el evento atraerá a más de cinco millones de visitantes y dejará una derrama económica de entre 1.8 y 3 mil millones de dólares.