*Crisis en el Canal del Congreso
Regular o perder: negocio en juego
Mientras la conversación pública se concentra en prohibiciones, impuestos y debates morales, la industria del juego en México busca sobrevivir a un marco regulatorio diseñado para el siglo pasado en un negocio que ya opera en tiempo real y en clave digital. No es un asunto menor si se considera que el sector genera alrededor de 200 mil empleos directos e indirectos y contribuye con aproximadamente 0.5% del Producto Interno Bruto.
La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), encabezada por Miguel Ángel Ochoa Sánchez, optó por llevar esta discusión fuera del país.
En el Next Summit NYC 2026, celebrado en Nueva York, el dirigente advirtió ante inversionistas y reguladores que México enfrenta una combinación riesgosa: mayor presión fiscal, regulación insuficiente para el juego en línea y una expansión acelerada de operadores ilegales.
Desde la óptica de negocios, el problema es de competitividad. Mientras las empresas formales absorben costos regulatorios y tributarios crecientes, las plataformas irregulares operan con menores cargas y mayor flexibilidad tecnológica. El resultado es un mercado distorsionado donde el crecimiento no necesariamente se traduce en mayor inversión ni en mayor recaudación para el Estado.
El calendario añade urgencia. El Mundial de Futbol 2026 colocará a México en el centro de una demanda extraordinaria de apuestas y entretenimiento digital. Sin reglas actualizadas, buena parte de ese flujo económico podría canalizarse hacia operadores fuera del radar fiscal, replicando un fenómeno observado en otras jurisdicciones que reaccionaron tarde a la digitalización del sector.
En el foro neoyorquino —que reunió a más de mil especialistas— también quedó claro que América Latina se perfila como uno de los mercados más atractivos para la expansión global de esta industria. México y Brasil concentran el mayor potencial, pero también los mayores desafíos regulatorios. El capital internacional privilegia entornos previsibles; cuando no los encuentra, se mueve hacia donde sí existen.
Con esa lógica, la presencia mexicana continuará en mayo en Bogotá, durante la décima Cumbre Iberoamericana del Juego, donde autoridades y empresas de Perú, Portugal, Puerto Rico, Panamá, Argentina, Colombia, Chile y Brasil discutirán fiscalidad, regulación y tendencias bajo el lema Latam: Un mercado regulado que impulsa oportunidades. La participación de corporaciones como Cirsa, GLI, Odinn, Sharp Vision, Sportium, Novomatic, Apuesta Total, Atomo Gaming y Alasca refleja que la disputa no es simbólica, sino por inversiones concretas.
Para México, el dilema consiste en actualizar su marco legal y capturar una industria que ya es relevante o mantener la inercia y permitir que el negocio crezca en la informalidad digital. En términos empresariales, no se trata de promover el juego, sino de administrar un mercado que existe, genera empleo y mueve capital.
La verdadera apuesta no está en las mesas ni en las pantallas, sino en la capacidad del país para convertir esa actividad en desarrollo económico formal.
*** Buena aprobación, reto mayúsculo
La presidenta Sheinbaum, durante una conferencia matutina de esta semana, difundió los resultados de una encuesta, elaborada por QM Estudios de Opinión en alianza con Heraldo Media Group, en la que siete de cada 10 mexicanos avalan su gestión. El resultado coincide con otras mediciones recientes que la colocan con niveles de respaldo superiores a los de sus antecesores en etapas similares.
El dato se da en un contexto donde el gobierno reporta una reducción de 44 por ciento en homicidios dolosos y mantiene activa una agenda política marcada por la discusión de la reforma electoral, factores que inciden directamente en la percepción pública.
En paralelo, la narrativa de estabilidad, programas sociales y posicionamiento internacional ha contribuido a sostener su imagen, aunque el reto será mantener esos niveles frente a presiones en seguridad, crecimiento económico y relación bilateral con Estados Unidos.
En ese escenario también aparece el papel de Heraldo Media Group, parte de Grupo Andrade, consorcio encabezado por Ángel Mieres Zimmermann, que este año cumple 100 años, en un momento donde la medición de la opinión pública cobra relevancia política. Más allá del dato inmediato, la verdadera prueba para el gobierno será sostener la aprobación conforme avancen los meses y se acumulen los costos de gobernar en un entorno complejo.
*** Inversión en centenario
En su Asamblea Anual de Accionistas, Arca Continental, presidida por Jorge H. Santos Reyna y dirigida por Arturo Gutiérrez Hernández, anunció una inversión de aproximadamente 18 mil 500 millones de pesos para 2026, en el marco de su centenario como el primer embotellador de Coca-Cola en México.
Los recursos estarán enfocados en fortalecer la capacidad de producción y distribución, acelerar la digitalización, impulsar nuevas categorías de bebidas y consolidar su modelo de negocio sostenible. Del total, cerca de la mitad se destinará a operaciones en México y el resto a sus mercados en Estados Unidos y Sudamérica, como parte de una estrategia de crecimiento regional.
El anuncio se da tras un 2025 en el que la compañía reportó resultados relevantes, al superar por primera vez los 50 mil millones de pesos en EBITDA, con ventas consolidadas por 247 mil 926 millones de pesos, lo que representó un crecimiento anual de 4.6 por ciento.
En paralelo, la empresa destacó avances en sostenibilidad, al integrarse a índices internacionales que reconocen el desempeño ambiental, social y de gobernanza, reforzando su posicionamiento global.
*** Las grietas internas del Canal del Congreso
TOME NOTA *** En el Canal del Congreso comienza a dibujarse una contradicción que no puede ignorarse: mientras hacia afuera se proyecta una imagen institucional basada en principios, hacia adentro surgen testimonios que describen un entorno laboral tenso, desgastante y, en varios casos, distante de esos mismos valores. Lo que debería ser un espacio de profesionalismo y servicio público hoy es señalado por quienes lo sostienen diariamente como un lugar donde predomina la presión constante.
Las versiones coinciden en señalar al área de producción, encabezada por Juan Carlos Becerra Landeros, como un punto crítico. Se habla de un estilo de conducción basado en llamados de atención reiterados, exigencias permanentes y una dinámica que rebasa lo operativo para instalarse en lo personal. No se trata de casos aislados: el patrón que describen trabajadores apunta a una forma de liderazgo que erosiona equipos en lugar de fortalecerlos.
A esto se suman decisiones organizacionales que, según los testimonios, favorecen a perfiles cercanos mientras los errores terminan cargándose sobre productores, camarógrafos y conductores. La percepción de inequidad no solo afecta el ánimo interno, también compromete la calidad del trabajo. Más delicado aún es el señalamiento sobre la falta de sensibilidad ante situaciones personales, incluidas condiciones de salud, donde la rigidez parece imponerse sobre cualquier criterio humano o institucional.
El silencio de la dirección general agrava el escenario. La ausencia de una postura clara, de un deslinde o de acciones visibles frente a estos señalamientos no es menor: envía un mensaje de permisividad o indiferencia.
Y en una institución pública, eso tiene consecuencias. Porque cuando las quejas se acumulan sin respuesta, dejan de ser percepciones y se convierten en evidencia de un problema estructural. Aquí no está en juego sólo el clima laboral, sino la credibilidad misma de una institución que debería predicar con el ejemplo.
La nota Visión financiera apareció primero en Quadratín México.