La crisis desencadenada por la entrada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos ha dejado de ser un problema exclusivamente fronterizo para convertirse en un asunto de alcance europeo. Con ese mensaje, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, compareció este jueves ante la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) del Parlamento Europeo antes de mantener una reunión con el rey Felipe VI en Palma, donde el monarca sigue de cerca la evolución de la emergencia.
La intervención del presidente ceutí en Bruselas planteó la crisis en clave de seguridad nacional y de una afrenta contra la soberanía española, en sintonía con las primeras declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que al llegar a la ciudad el fin de semana pasado calificó la situación de flagrante “violación de la integridad territorial” de España. “Nuestra seguridad está en manos de un país tercero, Marruecos, que no reconoce nuestra soberanía”, afirmó Vivas ante los eurodiputados.
El alcalde ceutí quiso desmontar desde el primer momento la interpretación de que lo sucedido los días 30 y 31 de julio constituye únicamente un episodio migratorio. “No es una crisis migratoria al uso. Es un episodio a través del que se ha puesto en jaque nuestra integridad: la de Ceuta, la de España y la de Europa”, aseguró.
El presidente recordó que durante apenas dos jornadas accedieron a la ciudad alrededor de 80.000 personas, una cifra equivalente prácticamente a toda la población de Ceuta. “Es como si en España hubieran entrado cincuenta millones de personas”, ejemplificó para trasladar la magnitud del episodio.
La ciudad sigue lejos de la normalidad
Lejos de considerar cerrada la crisis, Vivas describió una situación todavía marcada por la excepcionalidad. Según explicó, entre 3.000 y 5.000 inmigrantes continúan permaneciendo en Ceuta, mientras los centros de acogida siguen completamente saturados y los servicios públicos trabajan al límite de su capacidad. “El hecho de que todavía no conozcamos con precisión cuántas personas permanecen en la ciudad pone de manifiesto la precariedad de medios con la que seguimos actuando”, lamentó.
El presidente popular describió además un clima de profunda preocupación entre los ceutíes. “Nuestra población se siente triste, impotente, inquieta, temerosa y preocupada”, afirmó, advirtiendo de que la incertidumbre sobre una posible repetición de episodios similares continúa muy presente.
Durante su comparecencia, Vivas reclamó una respuesta mucho más contundente por parte de las instituciones comunitarias para proteger la frontera sur de Europa. Entre sus principales demandas destacan:
- El refuerzo permanente de la frontera exterior europea.
- Una mayor presencia de Frontex, Europol y la Agencia Europea de Asilo.
- El incremento de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
- Nuevas infraestructuras para atender emergencias migratorias.
- La devolución inmediata de los inmigrantes en situación irregular a través del paso fronterizo del Tarajal.
A su juicio, la crisis ha evidenciado la vulnerabilidad estructural de Ceuta frente a un vecino que mantiene abiertas sus reivindicaciones sobre la ciudad autónoma.
? Juan Jesús Vivas (PP), presidente de Ceuta explica las medidas que considera "imprescindibles adoptar" para recuperar la normalidadhttps://t.co/r5cdB0qR93 pic.twitter.com/NN8YvP2pSo
— Cadena SER (@La_SER) August 6, 2026
La respuesta de la Comisión Europea
En representación de Bruselas intervino el comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, quien recordó que la gestión inmediata corresponde al Estado español. No obstante, reconoció la excepcionalidad de lo sucedido. “Nunca había ocurrido algo de esta magnitud”, señaló al recordar que el volumen de entradas equivalía prácticamente a toda la población de la ciudad.
Brunner destacó que la Comisión mantiene un contacto permanente con el Gobierno español para evaluar sus necesidades y mostró su confianza en la cooperación entre España y Marruecos para evitar consecuencias sobre el espacio Schengen. Al mismo tiempo insistió en que Bruselas permanece preparada para prestar apoyo adicional si resulta necesario.
La peor crisis de seguridad nacional que hemos vivido.
— Dolors Montserrat (@DolorsMM) August 6, 2026
El presidente del Gobierno tumbado en una hamaca en La Mareta.
Europa comparece en la Comisión de Libertades sobre Ceuta. Excepto los dos ministros españoles responsables de gestionar la crisis, que no prefieren no rendir… pic.twitter.com/fUuZ20LlMq
La sesión extraordinaria había sido convocada por el presidente de la comisión parlamentaria, el eurodiputado popular Javier Zarzalejos. Aunque estaban invitados el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la ministra de Inclusión y Migraciones, Elma Saiz, ninguno de los dos acudió al debate. Su ausencia fue criticada por varios eurodiputados del Partido Popular, que reclamaron una mayor implicación del Ejecutivo español en una discusión considerada estratégica para la seguridad europea.
Durante el debate, la eurodiputada popular y líder del Partido Popular Europeo (PPE), Dolors Montserrat, sostuvo que la entrada masiva "no fue un accidente", sino un episodio que obliga a reforzar la protección de las fronteras comunitarias y a exigir responsabilidades a Marruecos. Por su parte, el eurodiputado socialista Fernando López-Aguilar defendió la actuación del Gobierno, aunque coincidió en la necesidad de esclarecer las responsabilidades de lo sucedido y reclamó una respuesta europea coordinada. @mundiario