La rápida expansión de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial ha abierto un nuevo frente político en Estados Unidos. El congresista demócrata Ro Khanna anunció la presentación de la primera “Carta de Derechos de los Centros de Datos”, una iniciativa que busca dar a las comunidades mayor capacidad para decidir si aceptan o no este tipo de megaproyectos.
“Las comunidades merecen el derecho a rechazar centros de datos, proteger su agua, mantener bajas las facturas de electricidad y evitar que los estados les impongan centros de datos por la fuerza”, afirmó el legislador al presentar la propuesta.
La iniciativa surge en un momento en que empresas tecnológicas como Microsoft, Amazon, Google, Meta y OpenAI aceleran la construcción de infraestructura para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial, lo que ha disparado el consumo de electricidad y agua en distintas regiones del país.
Today, I'm introducing the first-ever Data Center Bill of Rights.
— Rep. Ro Khanna (@RepRoKhanna) August 6, 2026
Communities deserve the right to reject data centers, protect their water, keep electricity bills down, and prevent states from shoving data centers down their throats. pic.twitter.com/kJPckWrXaN
¿Qué propone la iniciativa?
Khanna planteó una serie de principios que, a su juicio, deberían convertirse en derechos para las comunidades afectadas:
- Prohibir la instalación de grandes centros de datos en zonas residenciales.
- Garantizar que las comunidades puedan oponerse a estos proyectos.
- Evitar que los gobiernos estatales aceleren permisos para imponer centros de datos a nivel local.
- Impedir que estas instalaciones eleven las tarifas eléctricas de los hogares.
- Proteger las fuentes de agua utilizadas por las comunidades.
“Los gobiernos estatales no deberían poder acelerar los procesos y obligar a las comunidades a aceptar estos centros de datos hiperescalables”, sostuvo el congresista.
Pensilvania, el ejemplo que enciende el debate
Khanna aseguró que recientemente recorrió Pensilvania y consideró que el estado debería hacer una pausa en la aprobación de nuevos proyectos.
“No se puede permitir que aparezcan decenas de estos centros de datos cuando las comunidades se oponen”, afirmó.
El legislador argumentó que el auge de la inteligencia artificial no puede traducirse en mayores costos para los ciudadanos.
“Necesitamos una Carta de Derechos para que las comunidades y los trabajadores no terminen perjudicados mientras las grandes tecnológicas obtienen las ganancias”, señaló.
Un debate que crece en Estados Unidos
En los últimos meses, el desarrollo de centros de datos se ha convertido en motivo de disputa en varios estados por el elevado consumo energético, la demanda de agua para refrigeración y la presión que pueden ejercer sobre las redes eléctricas locales.
Diversos gobiernos estatales promueven inversiones multimillonarias para atraer estas instalaciones por los empleos y la actividad económica que generan. Sin embargo, organizaciones vecinales y ambientalistas han advertido que algunos proyectos podrían modificar el entorno urbano, incrementar el costo de los servicios públicos y reducir la disponibilidad de recursos hídricos.
La propuesta de Khanna busca abrir ese debate en el Congreso y establecer un marco nacional que otorgue mayores garantías a las comunidades frente al crecimiento acelerado de la infraestructura tecnológica que demanda la inteligencia artificial.