Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió este lunes el occidente de Colombia, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y una profundidad de 107 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El movimiento telúrico dejó decenas de personas fallecidas y miles de heridas, además de daños en distintas zonas del país. El sismo también volvió a poner la atención internacional sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.
¿Por qué tiembla tanto en esta zona?
El terremoto en Colombia está relacionado con el movimiento de la placa de Nazca, ubicada bajo el océano Pacífico, que se desplaza por debajo de la placa Suramericana en dirección al este.
Este proceso, conocido como subducción, genera acumulación de tensión entre las placas tectónicas que puede liberarse en forma de terremotos.
La costa occidental de Colombia forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, también conocido como Anillo de Fuego, una extensa zona que se extiende por aproximadamente 40 mil kilómetros alrededor del océano Pacífico.
El cinturón atraviesa o alcanza las costas de numerosos países de América y Asia, entre ellos Chile, Perú, Ecuador, Colombia, México, Estados Unidos, Canadá, Japón, Filipinas, Indonesia y Nueva Zelanda.
Además de concentrar una gran cantidad de actividad sísmica, esta región alberga numerosos volcanes activos.
El 90% de los sismos ocurre en el Cinturón de Fuego
Hernando Taveras, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico de Perú, explicó anteriormente a BBC Mundo que alrededor del 90% de los sismos del planeta ocurre en el Cinturón de Fuego del Pacífico, así como cerca del 80% de los terremotos de mayor magnitud.
La explicación está en la interacción entre las placas tectónicas que conforman el lecho del océano Pacífico y las regiones continentales que lo rodean.
La convergencia y fricción entre estas placas provoca que se acumule energía y tensión en la corteza terrestre, hasta que finalmente se libera mediante movimientos sísmicos.
En las últimas semanas se han registrado otros movimientos importantes en esta región, entre ellos terremotos de magnitud 6.3 en Filipinas y las islas Kermadec el pasado 5 de agosto, además de sismos registrados frente a las costas de México y en Japón.
La relación entre terremotos y volcanes
La intensa actividad tectónica del Cinturón de Fuego también está relacionada con la presencia de numerosos volcanes.
Hugo Delgado, director del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, explicó que un terremoto puede afectar el comportamiento de un volcán, aunque la magnitud del sismo es un factor determinante.
El especialista comparó el fenómeno con agitar una botella de agua mineral: el movimiento puede favorecer la acumulación y liberación de gas, aumentando la presión.
Sin embargo, señaló que solo terremotos extremadamente fuertes, superiores a magnitud 9, podrían generar efectos volcánicos de gran relevancia.
Un movimiento de esta magnitud podría modificar temporalmente la actividad de algunos volcanes, intensificarla o incluso provocar cambios en sistemas volcánicos que permanecían inactivos.
El terremoto ocurrido en Colombia es un nuevo recordatorio de la intensa actividad geológica que caracteriza al Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde convergen numerosas placas tectónicas y que concentra una parte significativa de los grandes terremotos y volcanes del planeta.