¡Amy volvió! Stuart no consigue salvar el universo mejora cada semana, y es indiscutible que el cuarto capítulo fue perfecto.
El capítulo no pierde tiempo y revela a Amy Farrah Fowler como la psiquiatra en jefe del manicomio donde despierta Stuart, y aunque él le señala que ella es microbióloga en su universo, ella lo tacha más de loco así que le aumenta sus dosis.
Aún así Stuart planea escapar y descubre que Bert también es un paciente, aunque empieza a dudar cuando sus alucinaciones transforman a Bert en Porky; y cuando Denise lo visita y le dice que sus hijos lo extrañan, Stuart cede y se vuelve un paciente ejemplar para que Amy de su aprobación de que es apto para volver a su vida.
Referencia de Matrix
Ahí descubre que ahora es un pintor famoso, pero todas las pinturas son imágenes de los capítulos pasados. Luego descubre que Kripke es su vecino, y aquí es esposo de Gary; así que bien por los homosexuales.
Stuart nota todo cada vez más raro y va a la tienda de cómics donde descubre su propia historieta, lo que parece ser una burla de lo que todos pensábamos: la trama de la serie era un cómic hecho por Stuart; y aquí parece que reiteran que no es así, y explican que es Stuart el que rompe la máquina de Sheldon y da pie al multiverso.
El Stuart original reaparece y él les da la máquina, y descubren que están en Matrix, una recreación casi exacta de la escena en la que Neo despierta, y ahí tiene más sentido el porqué las píldoras que Amy le da a Stuart eran rojas y azules.
Al final rompen la cuarta pared, saltan de universo y llegan a un lugar con una tribu. @mundiario