nullMauricio Cárdenas Palacios/Diputado local por el distrito 6
La carretera 57 ya rebasó al Gobierno federal.
Dejó de ser solamente una vía saturada: se convirtió en un problema de seguridad, movilidad y economía para Querétaro.
Todos los días, miles de familias, trabajadores y transportistas enfrentan trayectos que pueden prolongarse durante horas por congestionamientos, accidentes y obras que parecen no tener una fecha definitiva de conclusión.
Como diputado y queretano, no puedo permanecer indiferente ante esta situación. El Gobierno federal tiene la responsabilidad de garantizar una carretera segura y transitable. No es aceptable que quienes utilizan esta vía tengan que pagar con tiempo, dinero y, en el peor de los casos, con su propia vida, las consecuencias de una planeación deficiente.
Las afectaciones también golpean directamente a la economía queretana. Cerca del 45 por ciento de las mercancías que llegan a nuestro estado provienen de la Ciudad de México y pueden registrar retrasos de hasta 12 horas. El impacto termina reflejándose en inventarios, precios, ventas y empleos. Es un impuesto invisible que pagan las familias y las empresas.
Por eso, he exigido acciones concretas: reducción temporal de peajes en rutas alternas, mayor presencia de la Guardia Nacional, mejores operativos de atención vial y medidas que reduzcan los tiempos de traslado.
Querétaro merece respeto. La carretera 57 necesita soluciones, no más promesas ni fechas que cambian constantemente. Desde el Congreso seguiré alzando la voz hasta que haya resultados, porque detrás de cada vehículo hay una persona, una familia y una vida que debemos proteger.