Pierre-Emerick Aubameyang ha concedido una entrevista a L'Équipe para contar un poco el infierno vivido durante su última temporada en Marsella. El ariete gabonés no se ha cortado a la hora de hablar de su pasado en el club del sur de Francia, donde vivió una campaña que él mismo ha definido como muy agotadora, dentro de un entorno que no consideraba sano ni estable. La no clasificación para la Champions League terminó de agravar una situación ya muy deteriorada.
Para el gabonés todos cometieron errores, tanto la directiva como los jugadores y el cuerpo técnico, pero una de las claves estuvo en no saber aislarse de todo el ruido que provoca un club y una ciudad tan futbolera como Marsella. Aubameyang considera que el equipo no consiguió crear una especie de burbuja que protegiese al vestuario de todo lo que ocurría alrededor.
El propio delantero tampoco estuvo al margen de aquella temporada convulsa. Aubameyang fue sancionado en mayo después de protagonizar un incidente con un extintor en la ciudad deportiva del Marsella. Una muestra más de un curso caótico del que ahora el propio futbolista asume su parte de responsabilidad junto al resto de jugadores, cuerpo técnico y dirección.
Pese al cariño que afirma tener hacia el Marsella y a pesar de sus grandes números, el club consideró que su etapa había acabado y que tenía que buscar una salida. La delicada situación económica tras quedarse fuera de la Champions obligó además a reducir la masa salarial. Hubo varios equipos interesados y el Deportivo acabó haciéndose con los servicios del gabonés.
Feliz en A Coruña
El fichaje del delantero por el Deportivo no fue nada fácil. Tras casi un mes de conversaciones, Aubameyang recopiló mucha información antes de dar el sí definitivo. Quiso conocer cómo era la ciudad, los colegios para sus hijos, las instalaciones de Abegondo, el proyecto deportivo y cómo sería la vida de su familia en A Coruña. Solo después de tener claras todas esas cuestiones se pudo cerrar definitivamente su fichaje.
Sus primeras impresiones no han podido ser más positivas. Aubameyang ha destacado desde su llegada la acogida recibida, la pasión que existe alrededor del Deportivo y las buenas sensaciones que le transmite el proyecto. El gabonés incluso reconoció que conocía al Súper Dépor desde pequeño y que uno de sus grandes retos es dejar su propia huella en la historia del club.
Además, a sus 37 años no contempla todavía la retirada. El delantero asegura que su pasión por el fútbol sigue intacta, que todavía se siente capaz de marcar goles y repartir asistencias y que seguirá jugando mientras su cuerpo le permita competir al máximo nivel. Su objetivo inmediato, eso sí, es mucho más terrenal: ayudar al Deportivo a consolidarse de nuevo en Primera División.
Recordemos que, a pesar de no haber vivido una buena experiencia, el delantero gabonés firmó 14 goles y 10 asistencias en 41 partidos durante su última temporada. Veremos de lo que es capaz en un ambiente en el que de verdad esté a gusto y despreocupado. @mundiario