Irán calificó este viernes como un ataque estadounidense "calculado" el bombardeo mortal contra una escuela iraní ocurrido el primer día de la guerra en Oriente Medio.
Esta acusación fue formulada ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que este viernes mantuvo una reunión de emergencia sobre la seguridad de los niños en el actual conflicto, tras el bombardeo de la escuela de Minab, en el sur de Irán, del 28 de febrero.
El canciller iraní, Abás Araqchi, aseveró en un mensaje de video que el ataque no fue un error sino una operación "calculada" de Estados Unidos en la que según él murieron "más de 175 estudiantes".
"Los comentarios contradictorios de Estados Unidos, que pretenden justificar su crimen, no pueden exonerarlo en ningún caso de su responsabilidad", dijo el canciller, quien calificó el ataque del 28 de febrero como "un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad".
En otro mensaje, el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, denunció ante el Consejo el "horror profundo" generado por este bombardeo y exigió que se haga justicia.
El bombardeo ocurrió el primer día de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán.
Según el New York Times, que cita a funcionarios estadounidenses y a fuentes cercanas a la investigación, un misil estadounidense Tomahawk impactó la escuela por un error de localización.
El objetivo, según el diario, era una base iraní adyacente y el error ocurrió porque las fuerzas estadounidenses usaron coordenadas desactualizadas.
El presidente estadounidense Donald Trump sugirió inicialmente que Irán podría haber sido responsable del ataque, pese a que Teherán no posee misiles Tomahawk.
Türk insistió en que "corresponde a quienes llevaron a cabo el ataque investigarlo de forma rápida, imparcial y transparente", y pidió a Washington publicar cuanto antes los resultados.
Araqhchi, sin esperar la conclusión de la investigación, afirmó que, dado el nivel tecnológico de Estados Unidos e Israel, "nadie puede creer que el ataque a la escuela no fuera deliberado e intencional".
El canciller calificó el bombardeo de "atrocidad" que "no puede justificarse ni ocultarse", y criticó las declaraciones contradictorias de Estados Unidos.
La AFP no ha podido acceder al lugar para verificar de manera independiente el balance ni las circunstancias de los hechos.