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Radar Inteligente
El Diario 22 Aug, 2026 17:43

Chihuahua y la implantación de inteligencia artificial en procesos productivos

En los últimos días tuve oportunidad de revisar a detalle la evolución reciente de la industria maquiladora en nuestro estado. Con ese fin, analicé la información que sobre este tema prepara el INEGI y conversé con directivos y gerentes de recursos humanos de algunas de las plantas que están experimentando un cambio profundo en sus operaciones. Como resultado, confirmé que estamos ante una coyuntura extraordinaria.

Se trata de un escenario que habíamos esperado durante mucho tiempo y que hoy se expresa en la emergencia y el liderazgo productivo de empresas maquiladoras que se han reconvertido para tener la capacidad de producir y, en su caso, ensamblar componentes de alta tecnología destinados a la generación de inteligencia artificial (IA).

Este cambio de modelo es consecuencia del encadenamiento de algunas plantas locales con las empresas norteamericanas más avanzadas en la generación de IA y de una reconfiguración tecnológica de sus procesos internos; situación que ya habíamos visto, pero nunca con el impacto y a la velocidad con la cual hoy se manifiesta.

El indicador que nos está mostrando la magnitud de este proceso es el aumento del valor de las exportaciones, registrado, lo mismo en el estado que en la ciudad de Chihuahua, pero con mayor intensidad en Ciudad Juárez.

Como ya lo habíamos comentado, las exportaciones de Chihuahua durante 2025 tuvieron un crecimiento extraordinario, nunca experimentado, impulsadas por las exportaciones de las plantas de Juárez que tienen como destino las compañías líderes en la producción de tecnología inteligente.

Ese enlazamiento productivo de alto nivel es tan relevante que en los medios nacionales se afirma que “en Ciudad Juárez el clúster taiwanés manufactura el 50% de los servidores utilizados por los gigantes tecnológicos”, entre los que se cuentan Meta, Amazon, Microsoft y Google.

En una conversación que tuve con un directivo de una de estas plantas me comentó que en sus procesos ellos solían producir una cantidad importante de servidores con precios que variaban entre dos mil y 20 mil dólares, pero que ahora, para satisfacer las demandas de procesamiento de las compañías generadoras de IA, se estaban especializando en la producción de servidores de alto desempeño, cuyo costo puede ascender a dos millones de dólares.

También me explicó que para satisfacer los estándares de calidad que precisa la producción de estas super computadoras se requiere de técnicos e ingenieros con alta especialización, demanda que en algunos casos ellos han podido satisfacer capacitando a personal ya contratado, pero que en otros casos recurren a nuevas contrataciones de ingenieros y técnicos, con experiencia suficiente para adaptarse a procesos de trabajo cada día más complejos.

Coincidimos en que Chihuahua es un estado afortunado, que gracias a las ventajas competitivas que otras entidades no tienen, alberga grandes plantas industriales que ahora están siendo incorporadas como proveedoras de las compañías que encabezan la generación masiva de inteligencia artificial y que eso representa la gran oportunidad que por muchos años esperamos.

Si uno reflexiona sobre la evolución reciente de esta industria encuentra que la mayoría de sus plantas desde hace décadas han estado incorporando nuevas tecnologías, procesos de automatización, tanto en las líneas de producción, como en los controles de producción, en los procesos administrativos y en sus redes logísticas; pero el diagnóstico de los estudiosos de sus cadenas de valor sigue cuestionando que continúan prevaleciendo procesos productivos intensivos en mano de obra con bajas calificaciones.

Pero el boom industrial que vivimos en el estado, liderado por las empresas bien enganchadas al proceso de producción de IA que hoy determina la suerte de todos los procesos productivos incluyendo el de la industria automotriz, el de equipo de cómputo y todo tipo de artículos electrónicos, representa una gran oportunidad que no podemos dejar pasar sin intentar mejorar la calidad de los servicios que nuestras empresas y trabajadores aportan a este circuito de producción internacional.

Esta tarea es urgente porque si, en el corto plazo, no somos capaces de integrar a las personas trabajadoras, ingenieras y ejecutivas a estos procesos productivos que sin ninguna duda definirán en muchos aspectos el futuro de nuestras economías, las propias empresas manufactureras buscarán la forma de reclutar el personal que les haga falta en otras regiones o países.

En el estado tenemos un gran potencial para diseñar una estrategia que tenga como objetivo aprovechar esta coyuntura excepcional que exige un acercamiento organizado entre la representación de las empresas involucradas en este salto tecnológico, las organizaciones empresariales, las autoridades que conducen las políticas de innovación y las instituciones de educación superior.

No se trata de arar en el desierto; en Chihuahua tenemos experiencias que pueden ser útiles. Recordemos las aportaciones que nos dejaron como ejercicios de planeación integral el Proyecto Chihuahua Siglo XXI y El Plan Estratégico de Ciudad Juárez; así como los trabajos del Consejo Regional para el Desarrollo de la Educación y Sustentabilidad (CONREDES) y el Centro de Inteligencia Artificial (CIA), dedicados a sincronizar las demandas del sector productivo a las ofertas formativas de las instituciones de educación superior.

La experiencia de CONREDES y el CIA fueron claves porque tuvieron como propósito específico vincular a las universidades y tecnológicos con las demandas de innovación y conocimiento creativo de las empresas líderes de nuestra comunidad.

A todo ello se suma que el potencial de nuestro aparato de educación superior, para formar ingenieros, tecnólogos y especialistas en ciencias básicas (STEM), es de los más altos del país. Su matrícula asciende a 54 mil estudiantes y es equivalente al 35% de la matrícula global de nuestro estado, con otra ventaja: en Chihuahua radican las instituciones de formación de ingenieros y tecnólogos mas grandes y consolidadas del país.

Pero no es todo, también en Chihuahua contamos con 1, 058 miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), entre los cuales, al menos la tercera parte, realizan estudios asociados a la producción de conocimientos e innovaciones en el campo de la ingeniería, lo cual representa un capital humano suficiente para contribuir en lo inmediato, pero sobre todo a mediano plazo, a la formación del caudal de profesionistas que en esta nueva época demandará una profunda transformación tecnológica de nuestro aparato productivo en todos los campos del conocimiento.

No tengo duda, en Chihuahua tenemos la capacidad y todos los recursos para responder con oportunidad a este gran desafío, pero es necesario crear una instancia, que organice el esfuerzo adicional que los principales sectores productivos, las instituciones de educación superior y las autoridades educativas deben realizar para gestionar procesos de vinculación cada vez más estrechos e intensivos, entre las empresas que lideran el cambio tecnológico y los departamentos de planeación e investigación de nuestros tecnológicos y universidades.

Me siento muy comprometido con esta propuesta y estoy dispuesto a contribuir -en mi condición de Presidente de la Comisión de Asuntos de la Frontera Norte del Senado- al diseño y realización de un proceso de planeación estratégica que tenga como objetivo inmediato aprovechar, en beneficio de Chihuahua, esta implantación acelerada de la IA en las industrias manufactureras y en el largo plazo en todos los planos de nuestra vida económica y social.

A propósito, le informo a nuestros lectores que desde la Comisión estoy realizando gestiones destinadas a consolidar el desarrollo económico de nuestra frontera norte y en particular de Chihuahua.

En los últimos días, me reuní con representantes de Desarrollo Económico de Ciudad Juárez para diseñar una iniciativa de Ley de fomento a la economía de la frontera a fin de garantizar la vigencia permanente de los estímulos al comercio y a las empresas fronterizas, consistentes en aranceles próximos a cero de las importaciones no contempladas en el TMEC, el cobro de un ocho por ciento de IVA y estímulos fiscales que reducen de 20 a 30 por ciento la tasa efectiva del Impuesto sobre la Renta (ISR).

Además, la próxima semana expondré las propuestas que aquí he comentado ante el panel que ha organizado la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en la Ciudad de México, para evaluar el impacto de los acuerdos recientes sobre el T-MEC.

A lo cual sumaré un breve relato de las múltiples gestiones que ha realizado la Comisión de Asuntos de la Frontera Norte, bajo mi conducción, para mejorar la infraestructura y los servicios de las aduanas en los cruces internacionales.

Estoy convencido que, si logramos integrarnos a este proceso de cambio acelerado, Chihuahua tendrá una nueva y muy larga época de prosperidad, basada en un crecimiento estable de sus negocios y un reparto cada día más solidario entre personas empresarias y trabajadoras.

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