
Esta semana se ha registrado un hito histórico en la biografía de las redes sociales. Dos cortes de Estados Unidos impusieron millonarias sanciones a las empresas Meta (Facebook/Instagram) y Google (YouTube), tras encontrarles culpables de dañar intencionalmente la salud emocional de personas concretas.
Toda proporción guardada, las sentencias contra Meta y Google en las cortes de Nuevo México y Los Ángeles constituyen el equivalente de lo ocurrido en su momento a Philip Morris y demás empresas tabacaleras condenadas a finales de los años 90 al pago de indemnizaciones multimillonarias. Y digo “toda proporción guardada”... porque este caso apunta para ser aún mayor.