Las principales acciones de lujo han caído 15% o más en bolsa, desde el inicio de la guerra en Irán, y las ventas en el mercado de Medio Oriente, cada vez más importante, podrían reducirse a la mitad, según los analistas.
Las acciones de LVMH y Hermès han bajado aproximadamente 16 y 20% en el mercado bursátil, respectivamente, este mes, mientras que el índice S&P 500 ha caído más de 7 por ciento.
Las acciones de Ferrari también han bajado 15%, y la compañía anunció que suspendería temporalmente las entregas a Medio Oriente.
Bentley, Maserati y otras marcas de autos de alta gama también están deteniendo las entregas debido a riesgos de seguridad y problemas logísticos.
Para los inversionistas y las empresas de lujo, la guerra en Irán ha puesto de relieve la creciente importancia de Medio Oriente para la industria global del lujo y la economía de alto poder adquisitivo. Si bien la región representa una proporción relativamente pequeña de las ventas totales de artículos de lujo, su crecimiento se ha vuelto crucial para la industria.
Según Luca Solca, analista de lujo de Bernstein, la región fue el mercado de lujo de mayor crecimiento en el mundo el año pasado, registrando un crecimiento de entre 6 y 8%, en comparación con el estancamiento global. Medio Oriente representa actualmente alrededor del 6% de las ventas mundiales de artículos de lujo, con potencial para rivalizar con Japón, que concentra cerca del 9 % de las ventas mundiales, según Solca.
Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos, ha sido el principal motor de crecimiento, representando aproximadamente 80% del aumento en los EAU, que a su vez representan más de la mitad del crecimiento del sector del lujo en toda la región, según un estudio de Morgan Stanley.
Los problemas en Medio Oriente llegan en un momento crítico para la industria del lujo. Tras dos años de ventas estancadas, la industria apostaba por una recuperación en 2026. El mercado chino ha mostrado leves mejoras en las ventas tras años de descensos.
Consumo en EU sigue fuerte
El consumidor de lujo estadounidense se mantiene fuerte, gracias al aumento de la riqueza derivado de la inteligencia artificial y los mercados bursátiles. Europa se mantuvo estable, en parte por el gasto turístico.
Un informe de investigación del equipo de Análisis de Lujo de UBS, señala que el sentimiento de los inversionistas en dicho sector es “el más bajista en años”. Si bien a principios de año los inversionistas apostaban por una recuperación, “la creciente incertidumbre geopolítica probablemente afectará negativamente a las ganancias a corto plazo y retrasará el tan esperado punto de inflexión en los fundamentos”.