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Radar Inteligente
24 horas 30 Mar, 2026 00:01

Don Guillermo y Don Juan

Cuando la devastación es tan profunda y las vías para revertirla se antojan inalcanzables por el momento, la naturaleza humana tiende a la nostalgia. No es referencia estéril, nos ubica en la magnitud del daño y la convicción de remontar la destrucción del Poder Judicial de la Federación.

No hay semana en la que no haya un dislate vergonzoso en las sesiones públicas de la Corte de los acordeones. Y no sólo abruma la ignorancia en este pleno, sino la soberbia que lo acompaña para mostrarnos un tribunal tan pequeño como las capacidades profesionales de sus integrantes.

Estela Ríos con dificultad lee las tarjetas mal hechas que le preparan en su ponencia, cuando intenta dejar de seguir textos cantinflea, confunde, le avisan por celular como pronunciarse o votar y para colmo refiere el artículo “ciento constitucional” (sic). Comete barbaridades que un oficial judicial novato sería incapaz de expresar aunque se propusiera autodestruirse.

Loretta Ortiz, quien en el papel es la más preparada académicamente entre sus colegas, en la práctica es más de lo mismo y muestra que la torpeza también es contagiosa. Por citar uno de varios ejemplos, al expresar el sentido de su voto en sesión pública dijo, “a favor con voto particular” (sic). Cuando debió decir, voto concurrente por estar de acuerdo con el sentido del proyecto analizado.

Lenia Batres además de su analfabetismo jurídico, muestra un grado superior de perversidad para retar a sus pares, pisotear criterios firmes, intentar imponer su agenda desde la minoría, inventar figuras que sólo existen en su ideología personal, equivocarse de tema en sesión y hasta en la forma de votar o leer lo que le ponen en la computadora cuando extravía el archivo. Lo más grave es que en septiembre de 2027, asumiría la presidencia del tribunal más importante del país, y la pregunta es, ¿qué podría seguir saliendo mal en esa Corte?

El común denominador del pleno más impreparado de la historia, es que ninguno de sus integrantes es capaz de exponer sin tarjeteo. Un error les hace caer en otro, como una gigante bola de nieve que arrasa con cualquier control de daños. El debate es inexistente y cuando se genera es para discutir absurdos, como una especie de concurso que expone una terrible pequeñez con tintes de tragedia. Cada ministro privilegia sus intereses personales y las divisiones internas empiezan a ser evidentes.

Las representaciones teatrales del pleno, como la visita a Chiapas, intentan maquillar a un tribunal que vive del populismo y fue impuesto sobre los escombros de otro muy superior al actual, que fue una tribuna de eruditos peritos en derecho.

Tuve el honor de trabajar en la Suprema Corte presidida por Guillermo Ortiz Mayagoitia y también en la que encabezó Juan Silva Meza. Ambos fueron formidables jueces constitucionales, juristas honestos que respetaron la institución con la autoridad moral y profesional de sus intachables carreras judiciales. Era verdaderamente excepcional verlos leer durante los intercambios con sus pares en sesión, que en la mayoría de los casos no desmerecieron en virtudes similares y aportaron auténticas cátedras de derecho para establecer precedentes emblemáticos.

Esa Corte era formidable y pocos la valoraron. Tenía convicciones institucionales, maestría técnico jurídica, mística y valentía para asumir autonomía ante el Ejecutivo y enmendar lagunas del Legislativo. En esos tiempos, México tuvo un Tribunal Constitucional incómodo para los abusivos y brillante para honrar la independencia judicial.

Ante la desolación del presente, se vale tener un lapsus de nostalgia ¿no les parece?

 

EDICTOS

Sólo para los que urdieron el plan de destrucción del Poder Judicial desde el obradorato, es una buena noticia la caída en picada de esta Corte, producto de una reforma que ha sido condenada en foros internacionales y ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Desde esa institución, se dio un ultimátum de 4 meses al Estado mexicano para responder por la reforma impulsada por AMLO y ejecutada por Sheinbaum para vulnerar la separación de Poderes. Ya podemos imaginar la respuesta, si es que la hay.

 

@jenroma27

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