En lo que va de la actual administración, la población penitenciaria en México registró un alza de 11 por ciento. Se trata de uno de los efectos de abandonar la política de los “abrazos, no balazos” del gobierno de López Obrador.
Según registros oficiales, en octubre de 2024, con el arranque de la actual administración, había 235 mil 461 personas internas en las 276 cárceles locales y federales; en febrero la cifra subió a 261 mil 388.
Se trata de una diferencia al alza de 25 mil 927 reos, de los cuales 22 mil 100 son personas acusadas de delitos del fuero común y 3 mil 827 reos son acusados de delitos de fuero federal.
El número de reos por tipo de sexo se incrementó en una proporción mayor. En octubre de 2024, había en prisión 221 mil 620 hombres y 13 mil 841 mujeres; para febrero de 2026, la cifra pasó a 245 mil 022 hombres y 16 mil 366 mujeres.
Se trata de diferencias al alza de 23 mil 402 hombres presos, lo que equivale a 10.55% más que en octubre de 2024, y 2 mil 525 más mujeres, 18.24% más que en octubre de 2024.
Según las cifras, 88.02% de la población penitenciaria fue imputada de delitos del fuero común; mientras que 11.98% de los reos está acusado de delitos del fuero federal. En tanto, 42.35% de la población penitenciaria en el país aún está bajo proceso penal y 57.65% restante ya está sentenciada.
A principios de marzo, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), hizo un balance sobre el número de personas detenidas en el país en lo que va de la actual administración.
Destacó que, el periodo comprendido del 1 de octubre de 2024 al 28 de febrero de 2026 y gracias a las diversas acciones emprendidas, han sido detenidas 46 mil 405 personas relacionadas con diversos delitos.
En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum del 10 de marzo, el funcionario hizo un balance sobre las acciones que dan claridad de que ya se abandonó la política de abrazos y no balazos.
En ese lapso hubo también un buen número de personas que egresaron de las prisiones mexicanas ya sea por cumplimiento de condena, porque se les permitió seguir sus proceso en libertad o porque los juzgadores consideraron faltas de pruebas. De ahí que las 46 mil 405 personas detenidas que fueron anunciadas por el secretario García Harfuch no se ven reflejadas en esa proporción en la cifra de personas privadas de la libertad.