El consumidor, como otros conceptos, corre parejo con el número de habitantes de un país. Así sea un bebé, un vagabundo, un desatendido de las compras, el consumo vinculado con la moneda los toca. Es elemental decirlo, pero la estructura económica alcanza, aunque de manera diversa, a todos los habitantes de un entorno.
En México seríamos más de 132 millones de consumidores. Ahí es donde cabe la pregunta de si la Ley Federal del Consumidor (diciembre 1992, última reforma diciembre 2025) y sus aplicadores, pueden cumplir totalmente con ese gran número de consumidores.
El 15 de marzo, Día mundial de los derechos del Consumidor, el organismo más directo en nuestro país, la descentralizada Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tendrá que rendir cuentas y acercarse más al llamado cliente, que en cálculos aproximados podría ser más del 80 por ciento del proletariado del país.
LA PROFECO A VECES NO RESPONDE A DENUNCIAS GRAVES DE AGRESIÓN A CLIENTES
En primer lugar, a mi entender, lo que debe estar presente y deben exigir las autoridades, es el trato respetuoso al comprador. No siempre es así y lo he demostrado con quejas como persona de la tercera edad sometida a persecución y agresiones en Soriana San Antonio de la capital del país, porque me negué a presentar un recibo de compra, que la propia Profeco había prohibido solicitar. Contradictoriamente, la Porfeco apoyó a la tienda.
El juicio que presenté todavía está en trámite largo. He sabido de casos similares. Esa vigilancia en torno al consumidor, no debe ser solo en lo que gasta, sino en la calidad de lo que recibe, el monto del mismo con respeto al precio, el peso incluso en aquellos productos que lo requieren y sobre todo la atención.
¿DEBE LA PROFECO VIGILAR EL IMPACTO QUE CAUSAN TIENDAS EN COLONIAS?
Tal vez la instalación de tiendas, sobre todo de autoservicio, entran en otro sector, pero debería de estar vinculada a la Profeco, porque algunas tiendas alteran la forma de vivir de los conglomerados.
Por lo general esas tiendas son muy grandes y tienen enormes estacionamientos con diversas entradas que no tienen vigilancia en su manejo. Ha habido graves accidentes. Aparte colocan grandes anuncios luminosos que llegan a ventanas de moradores directamente, alterando la forma de vida.
Otras tienen anunciantes con micrófono en sus patios y música alta. No he visto nunca ningún tipo de vigilancia en las que tengo cerca.
EL CONSUMO ES VITAL Y VITAL DEBE SER SU VIGILANCIA EN TODOS SENTIDOS
La procuración de un organismo en torno al sector consumidor, tiene que ser desde luego en vinculación con las empresas que se dedican al comercio. Al parecer la Profeco dedica mucho tiempo a eso y el pobre consumidor sobre todo el de pie, no alcanza su atención.
No se niega su función de intermediaria, pero debería meterse un poco más a las compras diarias de millones y millones de mexicanos y vigilar el trato al cliente, que no siempre es de lo más agradable. Las tiendas deberían en todo caso, ordenado por el organismo oficial, dar cursos a sus empleados en torno al trato al cliente.
Y recordarles a esas tiendas, que ellas viven del consumidor y a los empleados a veces déspotas, que sus empleos tienen mucho que ver, con que el pobre cliente sea bien tratado.
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