El Estadio Ciudad de México, conocido mundialmente como el Estadio Azteca, ha vuelto a ser escenario de intensos trabajos de construcción apenas cinco días después de su esperada reapertura al público. Tras permanecer cerrado durante 22 meses por una remodelación integral, el inmueble reabrió sus puertas el pasado sábado 28 de marzo para un encuentro amistoso entre la Selección Mexicana y Portugal. Sin embargo, la actividad no ha cesado en las tribunas; recientemente se filtraron imágenes en redes sociales que muestran al personal de obra desmantelando las butacas que acababan de ser utilizadas por la afición en dicho partido.
Esta medida, que ha sorprendido a muchos, responde a las estrictas exigencias de la FIFA para las sedes mundialistas. El organismo rector del futbol internacional prohíbe terminantemente que los estadios muestren imágenes comerciales o logotipos de patrocinadores ajenos a la organización del torneo. En consecuencia, se están retirando los asientos de colores blanco y rojo que formaban el nombre del patrocinador “Banorte”, con el fin de cumplir con el protocolo de neutralidad comercial requerido para la Copa del Mundo.
La urgencia de estos trabajos es evidente, ya que el propietario del inmueble, Grupo Ollamani, está obligado a entregar las instalaciones terminadas a la FIFA en el mes de mayo. A pesar de que el estadio ya fue inaugurado formalmente con tecnología avanzada y una imagen renovada, las adecuaciones al interior continúan a marcha forzada para dejar lista la zona de gradas antes de que comiencen los preparativos finales para la gran inauguración del Mundial 2026.
Ya retiran las butacas rojas y blancas que decían BANORTE.
— ESTADIOSdeMÉXICO (@MXESTADIOS) April 2, 2026
EL Azteca debe ser entregado a FIFA el 11 de mayo sin anuncio alguno. pic.twitter.com/HUqXs4heZi
Este proceso de renovación es histórico para el llamado Coloso de Santa Úrsula, que en mayo de 2026 cumplirá 60 años desde su inauguración original en 1966. El estadio busca reforzar su prestigio como una de las canchas más legendarias del futbol, habiendo sido el escenario donde figuras como Pelé y Maradona se coronaron campeones mundiales.
Ahora, con miras al 11 de junio de 2026, el estadio se prepara para escribir un nuevo capítulo cuando la selección nacional de México inaugure el torneo enfrentando a Sudáfrica. Mientras tanto, los trabajos de “último minuto” demuestran la complejidad de adaptar un monumento histórico a los estándares más rigurosos del deporte moderno.