Chihuahua– El conflicto en Medio Oriente ha puesto en jaque al sector agrícola, pues el incremento entre un 25 y 30 por ciento en los costos de fertilizantes y el alza al diésel amenazan la rentabilidad de la actividad, lo que obliga a los productores a considerar sembrar o no en esta temporada, sostuvo Arturo González Ruiz, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua (CEACH).
El representante del sector agropecuario explicó que el conflicto en Medio Oriente ha provocado el cierre del Estrecho de Ormuz, vía por la que transitan aproximadamente el 25 por ciento de los fertilizantes a nivel mundial y hasta el 80 por ciento de los componentes esenciales para la producción de urea.
Productos clave
para su actividad
Indicó que los fertilizantes, la urea y el diésel son claves para la producción, y debido al alza en sus precios, su costo es determinante en algunos cultivos para decidir si se siembran o no.
Esta situación afecta a granos básicos como el maíz, trigo, avena, sorgo y frijol, cuyos precios de mercado están muy castigados al depender de cotizaciones internacionales.
“Enfrentan precios muy bajos y altos costos de producción, y con los recientes incrementos, el costo operativo superará el precio de venta actual”, explicó.
Apuntó que estos incrementos golpean justo cuando más se necesitan los fertilizantes, al coincidir con la temporada de siembra.
Señaló que el diésel y los fertilizantes son los insumos que más impactan en los costos de producción. Al aumentar sus precios, el costo de producir iguala o supera al de venta, lo que vuelve la actividad deficitaria; una situación que, advirtió, ya es una realidad.
Asistencia, la única
alternativa
Frente a este escenario, dijo, la única alternativa es que exista una política pública de apoyo directo al productor por tonelada que supere el incremento en el costo de producción y que genere una utilidad justa.
“Sin un apoyo de este tipo o la certeza de que se dará, habrá productores que ya no siembren”, advirtió.
Aclaró que no se prevé un desabasto, pues lo que no se produce se importa, “pero el productor vive de lo que siembra y cosecha todos los años”, dijo.