Un nuevo ciberataque sacudió al sector salud en Estados Unidos tras confirmarse que la empresa TriZetto sufrió una filtración que comprometió información personal y médica de más de 3.4 millones de personas.
La compañía, propiedad de Cognizant, opera como un actor clave en segundo plano dentro del sistema sanitario, al proporcionar herramientas para verificar la cobertura de seguros antes de que los pacientes reciban atención médica.
De acuerdo con la empresa, los atacantes accedieron a reportes de transacciones que incluyen datos sensibles como nombres, fechas de nacimiento, números de Seguridad Social, información de seguros y detalles vinculados a historiales médicos.
Uno de los aspectos más preocupantes del incidente es el tiempo que los hackers permanecieron dentro del sistema. Aunque la intrusión fue detectada el 2 de octubre de 2025, las investigaciones apuntan a que el acceso pudo haber iniciado desde noviembre de 2024, lo que implica casi un año de actividad sin ser detectada.
Entre las organizaciones afectadas se encuentra OCHIN, que brinda servicios a cientos de proveedores médicos en comunidades rurales de Estados Unidos.
Este caso se suma a una creciente ola de ataques contra el sector salud, considerado altamente vulnerable debido al valor de la información que maneja. Un antecedente relevante ocurrió en 2024 con Change Healthcare, donde ciberdelincuentes robaron más de 192 millones de registros de pacientes, además de provocar interrupciones en servicios médicos a nivel nacional.
Especialistas advierten que los datos médicos son especialmente codiciados en el mercado negro, ya que permiten desde robo de identidad hasta fraudes con seguros y esquemas de phishing altamente dirigidos.
Ante este tipo de riesgos, recomiendan a los usuarios monitorear sus estados de cuenta médicos, revisar reportes de crédito y mantenerse alerta ante posibles intentos de fraude.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de los sistemas digitales en el sector sanitario y la urgente necesidad de reforzar las medidas de ciberseguridad para proteger información crítica de millones de personas.