




Entre oraciones, cantos y el sonido de pasos sobre el pavimento, más de mil feligreses participaron esta mañana en el viacrucis viviente organizado por la parroquia Santa María de la Montaña, en la colonia del mismo nombre.
El recorrido inició en el exterior del templo, ubicado en la calle Lorenzo Ávalos número 8926, y avanzó por distintas vialidades del sector hasta llegar a la intersección de la calle Pavo Real y el periférico Camino Real, en las faldas del cerro, donde se representó la crucifixión de Jesús.
Desde temprana hora, familias completas se congregaron en el punto de salida.
Niños, jóvenes y adultos acompañaron la escenificación, algunos como actores y otros como asistentes que siguieron cada estación del viacrucis.
La representación incluyó las 14 estaciones tradicionales.
En la primera, Jesús es condenado a muerte ante Poncio Pilato; posteriormente, carga la cruz mientras recorre las calles, en medio de soldados romanos que marcan el paso.
En la tercera estación ocurre la primera caída; en la cuarta, el encuentro con su madre; en la quinta, Simón de Cirene ayuda a llevar la cruz.
El recorrido continuó con la sexta estación, donde Verónica limpia el rostro de Jesús; después se representaron la segunda y tercera caída, seguidas por el encuentro con las mujeres de Jerusalén.
En las últimas estaciones se escenificó el despojo de las vestiduras, la crucifixión y, finalmente, la muerte de Jesús en la cruz, ya en la parte alta del cerro.
A lo largo del trayecto, los participantes realizaron pausas en cada estación, donde se leyeron pasajes bíblicos y se elevaron oraciones.
“Venimos cada año con la familia, es una forma de recordar lo que representa este día para nosotros. Mis hijos también participan y entienden mejor la historia”, expresó una feligresa que siguió el recorrido desde el inicio.
Otro asistente comentó que la representación permite a la comunidad reunirse en torno a la fe.
“Es un momento en el que todos nos detenemos y reflexionamos. Verlo en las calles hace que uno lo viva de otra manera”, señaló.
La escenificación concluyó con la representación de la crucifixión, donde decenas de personas permanecieron en silencio mientras se realizaban las últimas oraciones, marcando el cierre del recorrido.