
Los riñones son imprescindibles para la supervivencia, aunque es posible vivir y llevar una vida normal con uno solo. Sus principales funciones son filtrar los productos de desecho de la sangre y mantener en equilibrio los niveles de sales (electrolitos) y agua del organismo.
“En función de su peso, una persona adulta tiene entre cuatro y seis litros de sangre circulando por el organismo. A través de las arterias renales, la sangre entra y circula por los riñones. Por ellos pasan cada día aproximadamente 1,500 litros de sangre, que se depuran gracias a las nefronas, que son más de un millón de pequeños filtros que se encuentran en cada riñón. Las sustancias que filtran los riñones, junto con el agua, se transforman en orina. Si los riñones no eliminan los productos de desecho, estos se acumulan en la sangre y afectan de manera negativa al organismo”, explican los especialistas del Hospital Clínic de Barcelona.
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“Los riñones también producen hormonas: la vitamina D activa necesaria para absorber el calcio de los alimentos y la eritropoyetina, importante para regular la tensión arterial y estimular la producción de glóbulos rojos”, añaden.
Los riñones pueden ir perdiendo lentamente la capacidad para realizar sus funciones. La enfermedad renal se considera crónica cuando persiste durante más de tres meses. El deterioro de la función renal que ocasiona es progresivo e irreversible. Identificarla a tiempo permite actuar para frenar su avance.
En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido la enfermedad renal crónica como prioridad global y ha subrayado la necesidad urgente de integrar la salud renal en las estrategias nacionales e internacionales de salud. De hecho, ha emitido una resolución en la que recomienda a los estados miembros fortalecer la prevención, detección y tratamiento de la enfermedad renal crónica.
CRECIMIENTO RÁPIDO
Esta entidad señala que aproximadamente 674 millones de personas viven con enfermedad renal crónica, lo que equivale al 9% de la población mundial. Además, indica que la enfermedad renal es una de las causas de muerte de más rápido crecimiento a nivel mundial y estima que en 2050 será la quinta causa de muerte en el mundo.